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viernes, 28 de noviembre de 2008

COMENTARIO

¿Porqué no les pedímos a todos los adultos mayores de las distintas redes que salgan a la calle todos los días con un papel en la espalda que diga "SEÑORA PRESIDENTA: SOY JUBILADO. DEVUÉLVAME MI 7%"?Les aseguro que llamarían la atención de la prensaMilly

miércoles, 1 de octubre de 2008

Mitos y verdades de la Tercera Edad

Mitos y verdades de la tercera edad
Por Patricia Orellana
Pese a que los adultos mayores poseen conocimientos, experiencias, sabiduría y consejos, a menudo prevalecen ciertos prejuicios.
Por ello ayuda conocer cómo poder ayudarlos a tener calidad de vida.
Una buena técnica es la práctica de ejercicios supervisados, comenta el médico internista e infectólogo Estuardo Tercero, director del centro clínico y gimnasio médico Prometeus.
Otros mitos
Se cree que el hombre y la mujer envejecen de la misma manera y esto es falso, dice Elías. La mujer es más longeva y tiende a adaptarse mejor a las situaciones de la vida, por ejemplo a la viudez. También es falso que todos envejecen de la misma manera, ya que depende del clima, la geografía, la genética y factores ambientales. Otro mito es que en la tercera edad la vida en pareja quede relegada, ya que es una etapa para vivir a plenitud. Asimismo, existe la creencia de que las personas de edad son incompatibles con la tecnología, pero lo cierto es que para seguir creciendo y aprendiendo lo único que se necesita es actitud.
Sociedad Son improductivos
Falso. Si se les brinda la oportunidad en la sociedad son productivos y con la experiencia y conocimiento tienen mucho que aportar, afirma el médico Alejandro Elías. Los abuelos en nuestro país están a cargo del cuidado y educación de sus nietos, pues pasan la mayoría de tiempo con ellos y esta es una labor digna de respeto y admiración, usualmente sin mayor retribución, lo cual resalta su aporte.
Ocio Necesitan recrearse
Verdadero. Es importante integrarlos a actividades que los entretengan y les provean bienestar (Tai Chi, gimnasia o algún curso de manualidades, cocina; todo con vigilancia). Hay quienes piensan que al adulto mayor no le gusta salir ni asistir a reuniones familiares. Sucede que suelen abstenerse de ir o socializar porque en ocasiones sienten que estorban a sus familiares, pero esta idea debe ser eliminada.
Salud Se enferman de todo
Falso. Al igual que las personas de cualquier edad, si no previenen pueden desarrollar padecimientos, pero a ello se suma el factor genético. En el caso de los adultos mayores, el mismo proceso de envejecimiento provoca que los órganos, y por ende sus funciones, vayan reduciéndose. Se hace énfasis en llevar una vida saludable libre de alcohol, tabaco y sedentarismo, así como una alimentación balanceada.
La diabetes, artritis, Alzheimer, osteoporosis, problemas cardiovasculares, digestivos, trastornos de la vista y del oído suelen ser las enfermedades más comunes, pero una vez se hace el diagnóstico preciso, todas pueden tratarse para lograr calidad de vida.
Tejido óseo Padecen osteoporosis
Falso. Esta enfermedad afecta a personas de la tercera edad (una de cada tres o cuatro y uno por cada cinco o seis) pero es un mito que todos lleguen a padecerla. El proceso de desmineralización de huesos empieza a partir de los 45 años, pero hacer ejercicio y llevar una alimentación balanceada y rica en calcio, lo reduce. Las mujeres suelen estar más propensas a padecer osteoporosis, ya que con la menopausia y la caída de estrógenos están más desprotegidas; sin embargo, el consumo de calcio que se encuentra en la leche, atún, salmón o en suplementos ayuda a que el riesgo disminuya, dice Tercero.
Facultades cerebrales Todos pierden la memoria
Falso. La pérdida de memoria puede deberse a diferentes enfermedades como Alzheimer (representa entre el 50-60 por ciento de todos los casos de demencia), pero hay otros factores que contribuyen a que el cerebro vaya perdiendo su función normal. A esto se suma la edad, al igual que otros órganos se va deteriorando. La nutrición, actividad física y estilo de vida saludable mantienen la mente activa y hay muchos adultos con capacidad cognitiva envidiable.
Alimentación La dieta tiene que ser especial
Depende. En alguien sano, no deberían darse restricciones, pero éstas pueden variar según el estado de salud y recomendaciones médicas. Un diabético obviamente no debe comer azúcares; un hipertenso, tendría que abstenerse de consumir sal, y si con frecuencia el adulto tiene problemas digestivos, reducir la ingesta de grasas. Si padece osteoporosis, aumentar la ingestión de calcio. Tercero, afirma que las frutas, verduras y cereales no deberían faltar.
Ejercicio Pueden hacerlo
Verdadero. La actividad física regular contribuye a fortalecer los músculos y esto es importante porque los adultos están propensos a caerse. Además, el sedentarismo favorece al entumecimiento de éstos y el adulto pierde sus funciones de elasticidad, equilibrio y fuerza. El ejercicio provee mejor oxigenación, circulación y libera la tensión que puedan tener provocada por las enfermedades que padezcan. Lo indicado es que sean los médicos quienes sugieran qué tipo de actividad es recomendable según su edad e historial clínico. De lo contrario podría ser contraproducente.
Exposición solar Los daña más el sol
Falso. El sol tiene un efecto sobre la vitamina D y ésta junto al calcio es importante en la mineralización de los huesos. Las mejores horas son las primeras de la mañana y las últimas de la tarde para que no dañe la piel.
Actividades diarias al aire libre como caminar, salir al jardín a regar las plantas o sentarse a contemplarlas son suficientes para recibir los beneficios del Astro Rey, comenta el médico Estuardo Tercero.Tampoco se recomienda una exposición prolongada para evitar el riesgo de quemaduras, deshidratación o insolación.
Acciones
El médico Alejandro Elías dice: “Vivimos en un mundo que envejece, por lo tanto debemos”:
• Reconocer a las personas mayores como un recurso valioso.
• Permitirles tener una participación activa en el proceso de desarrollo.
• Brindarles atención y promoción de salud.
• Fomentar la solidaridad intergeneracional.
Evitar caídas
Datos estadísticos de Estados Unidos señalan que el 20 por ciento de adultos mayores fallecen a consecuencia de fracturas después de una caída. Éstas traen consigo la permanencia en cama durante meses y consigo depresión, úlceras, neumonías, etc. Existen mecanismos para contrarrestarlas y/o evitar que éstas sean graves, señala el médico Estuardo Tercero y son los siguientes:
Primero: identificar los sitios de riesgo en la casa (gradas, obstáculos, mala iluminación, pisos resbalosos, etc.). Segundo: iluminar, colocar agarradores en las gradas y antideslizantes y usar zapatos apropiados. Tercero: fortalecer los músculos a través de programas de ejercicios.
Fuente: Prensa Libre
Guatemala, 26 de septiembre de 2008

jueves, 11 de septiembre de 2008

¿ESCASOS DE TIEMPO?

Un experto asesor de empresas en Gestión de Tiempo quiso sorprender a los asistentes a su conferencia.
Sacó de abajo del escritorio un frasco grande de boca ancha.
Lo colocó sobre la mesa, junto a una bandeja con piedras del tamaño de un puño y preguntó:
¿Cuántas piedras piensan que caben en el frasco?
Después que los asistentes hicieron sus conjeturas, empezó a meter piedras hasta llenar el frasco.Luego preguntó:
¿Está lleno?
Todo el mundo lo miró y asintió. Entonces sacó de debajo de la mesa un tubo con gravilla (piedras menudas). Metió parte de la gravilla en el frasco y lo agitó. Las piedrecillas penetraron por los espacios que dejaron las piedras grandes.
El experto sonrió con ironía y repitió: ¿Está lleno?
Esta vez los oyentes dudaron:
Tal vez no.
¡Bien!
Y puso sobre la mesa un cubo de arena que comenzó a volcar en el frasco. La arena se filtraba en los pequeños recovecos que dejaban las piedras y las gravillas.
¿Está lleno? -, preguntó de nuevo.
¡No!, exclamaron los asistentes.
Bien, dijo, y tomó una jarra de agua de un litro que comenzó a verter en el frasco. El frasco no rebosaba.
Bueno, ¿qué hemos demostrado? -, preguntó.
Un alumno respondió que no importa lo llena que esté tu agenda, si lo intentas, siempre puedes hacer que quepan más cosas.
¡No! -, concluyó el experto.
Lo que esta lección nos enseña es que si no colocas las piedras grandes primero, nunca podrás colocarlas después.
¿Cuáles son las piedras grandes de tu vida?
Tus hijos, la persona amada, tus amigos, tus sueños, tu salud.
Recuerda, ponlas primero. El resto encontrará su lugar.

EL ÁRBOL DE LOS AMIGOS

Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por la simple casualidad de haberse cruzado en nuestro camino.
Algunas recorren el camino a nuestro lado, viendo muchas lunas pasar, mas otras apenas vemos entre un paso y otro. A todas las llamamos amigos y hay muchas clases de ellos.
Tal vez cada hoja de un árbol caracteriza uno de nuestros amigos. El primero que nace del brote es nuestro amigo papá y nuestra amiga mamá, que nos muestra lo que es la vida. Después vienen los amigos hermanos, con quienes dividimos nuestro espacio para que puedan florecer como nosotros.Pasamos a conocer a toda la familia de hojas a quienes respetamos y deseamos el bien.
Mas el destino nos presenta a otros amigos, los cuales no sabíamos que irían a cruzarse en nuestro camino. A muchos de ellos los denominamos amigos del alma, de corazón. Son sinceros, son verdaderos. Saben cuando no estamos bien, saben lo que nos hace feliz.
Y a veces uno de esos amigos del alma estalla en nuestro corazón y entonces es llamado un amigo enamorado. Ese da brillo a nuestros ojos, música a nuestros labios, saltos a nuestros pies.
Mas también hay de aquellos amigos por un tiempo, tal vez unas Vacaciones o unos días o unas horas. Ellos acostumbran a colocar muchas sonrisas en nuestro rostro, durante el tiempo que estamos cerca.
Hablando de cerca, no podemos olvidar a amigos distantes, aquellos que están en la punta de las ramas y que cuando el viento sopla siempre aparecen entre una hoja y otra.
El tiempo pasa, el verano se va, el otoño se aproxima y perdemos algunas de nuestras hojas, algunas nacen en otro verano y otras permanecen por muchas estaciones. Pero lo que nos deja mas felices es que las que cayeron continúan cerca, alimentando nuestra raíz con alegría.Son recuerdos de momentos maravillosos de cuando se cruzaron en nuestro camino.
Te deseo, hoja de mi árbol, paz, amor, salud, suerte y prosperidad. Hoy y siempre. Simplemente porque cada persona que pasa en nuestra vida es única.Siempre deja un poco de si y se lleva un poco de nosotros. Habrá los que se llevaran mucho, pero no habrá de los que no nos dejaran nada.Esta es la mayor responsabilidad de nuestra vida y la prueba evidente de que Dos almas no se encuentran por casualidad.
de José Luis Borges

EL ÁRBOL DE LAS MANZANAS

Este era un enorme árbol de manzanas al cual un niño amaba mucho. Todos los días jugaba a su alrededor, trepaba hasta el tope, comía sus frutos y tomaba la siesta bajo su sombra.
El árbol también lo quería mucho.
Pasó el tiempo, el niño creció y no volvió a jugar alrededor del árbol. Un día regresó y escuchó que este le decía con cierta tristeza:
- ¿Vienes a jugar conmigo?
- Pero el muchacho contestó:
- - Ya no soy el niño de antes que juega alrededor de los árboles. Ahora quiero tener juguetes, y necesito dinero para comprarlos.
- - Lo siento -dijo el árbol-. No tengo dinero, pero te sugiero que tomes todas mis manzanas y las vendas; así podrás comprar tus juguetes.
- El muchacho tomó las manzanas, obtuvo el dinero y se sintió feliz. También el árbol fue feliz, pero el muchacho no volvió. Tiempo después, cuando regresó, el árbol le preguntó:
- - ¿Vienes a jugar conmigo?
- - No tengo tiempo para jugar; debo trabajar para mi familia y necesito una casa para mi esposa e hijos. ¿Puedes ayudarme?
- - Lo siento -repuso el árbol-. No tengo una casa, pero puedes cortar mis ramas y construir tu casa.
- El hombre cortó todas las ramas del árbol, que se sintió feliz, y no volvió.
- Cierto día de un cálido verano, regresó. El árbol estaba encantado.
- - ¿Vienes a jugar conmigo? -le preguntó.
- - Me siento triste, estoy volviéndome viejo. Quiero un bote para navegar y descansar, ¿puedes dármelo?
- El árbol contestó:
- - Usa mi tronco para construir uno; así podrás navegar y serás feliz.
- El hombre cortó el tronco, construyó su bote y se fue a navegar por un largo tiempo. Regresó después de muchos años y el árbol le dijo:
- - Lo siento mucho, pero ya no tengo nada que darte, ni siquiera manzanas.
- El hombre replicó:
- - No tengo dientes para morder ni fuerzas para escalar, ya estoy viejo.
- Entonces el árbol, llorando, le dijo:
- - Realmente no puedo darte nada. Lo único que me queda son mis raíces muertas.
- Y el hombre contestó:
- - No necesito mucho ahora, sólo un lugar para reposar. Estoy cansado después de tantos años...
- - Bueno -dijo el árbol-, las viejas raíces de un árbol son el mejor lugar para recostarse y descansar. Ven, siéntate conmigo y descansa.
- El hombre se sentó junto al árbol y este, alegre y risueño, dejó caer algunas lágrimas.
- Esta es la historia de cada uno de nosotros: el árbol son nuestros padres.
- De niños, los amamos y jugamos con ellos. Cuando crecemos los dejamos solos; regresamos a ellos cuando los necesitamos, o cuando estamos en problemas. No importa lo que sea, siempre están allí para darnos todo lo que puedan y hacernos felices. Usted puede pensar que el muchacho es cruel con el árbol, pero ¿no es así como tratamos a veces a nuestros padres?

Mi Abuelo y El Pino de Navidad

Hoy por la tarde he llegado a Québec, donde pasaremos con la familia de mi padre las fiestas navideñas, a nuestra llegada mi abuelo Patrick me ha pedido que le acompañe por un par de cosas que faltaban para la cena.
Bajamos por la calle rumbo a la tienda donde mis abuelos compran sus víveres, él me ha notado seria y me ha preguntado que ocurre, le conté que deseaba terminar un cuento que escribía sobre navidad, pero que no había podido, por diversas circunstancias.
- En ese caso yo te cuento uno-
- Le mire y sonreí, él tenia la costumbre de sacarse de la manga cuentos e historias según la ocasión, ya casi no recordaba ese detalle de mi abuelo.
Frente a un pino estaba él, no dejaba de contemplarlo, mientras que acariciaba su larga y blanca barba. A su derecha tenía una gran bolsa, estaba vacía de cosas materiales, pero si estaba llena de esperanzas, de ilusiones, de recuerdos, pero en si no tenía nada, le faltaban caricias, amor, comida y una frazada que lo abrigara.
La gente pasaba y le arrojaba monedas, ni siquiera lo miraban, de pronto un niño corrió junto a él, lo miró a los ojos y lleno de ilusión le pidió por favor que para Navidad le regalara una familia que lo pudiera cuidar y amar, el pobre anciano le explicaba que él no podría hacer una cosa así, porque era lo que él también buscaba.
El niño llorando, lo miro y le grito, pero Papa Noel, no me puedes decir eso, yo no te pido juguetes ni nada de eso, solo alguien que me cuide, que me proteja, que me quiera, que abrigue por las noches, no me abandones ahora Papa Noel, eres lo único que me queda.
Y de pronto el árbol se iluminó y el viejo, en Papa Noel se convirtió, y nunca más de él se pudo separar, hoy están juntos repartiendo sueños en cada noche buena. Por fin el niño pudo tener su familia y el pobre viejo encontró las caricias que le faltaban.
-Te amo abuelo- le dije
Le tome del brazo y regresamos juntos a casa.

LA MITAD DE UNA MANTA (autor Anónimo)

En una humilde casa vivía un hombre, su mujer, su padre y su hijo, que todavía era un bebé. El viejo padre no servía para nada. Estaba demasiado débil para trabajar. Comía y fumaba sentado en la puerta. Entonces el hombre decidió sacarlo de la casa, dejarlo tirado a su suerte en las calles, como a veces se hacía, en las época más duras, con las bocas inútiles.
La esposa intentó interceder en favor del anciano, pero fue en vano.
-Como mínimo dale una manta -dijo ella.
-No. Le daré la mitad de una manta. Eso es suficiente.
La esposa le suplicó. Finalmente consiguió convencerlo para que le diese la manta entera. De repente, en el momento en que el viejo estaba a punto de salir llorando de la casa, se oyó la voz del bebé en la cuna. Y el bebé le decía a su padre:
-¡No! ¡No le des la manta entera! Dale sólo la mitad.
-¿Por qué? -preguntó el padre anonadado, acercándose a la cuna.
-Porque -contestó el bebé- yo necesitaré la otra mitad para dártela el día que te eche de aquí.