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miércoles, 11 de febrero de 2009

Ciudadanos Mayores de Chile Unidos

REDNACAM
Red Nacional de Acción Común de Adultos Mayores, con su intención de "ciudadanos mayores de Chile unidos"
Martes 23 de diciembre de 2008
La bioética en los Adultos Mayores
La bioética es la rama de ética que aspira a proveer los principios orientadores de la conducta humana en el campo biomédica (ética de vida), al leer esta definición me asalta la pregunta ¿cómo se conjuga en el Chile actual regido por una Economía Neoliberal?, con una buena oferta de Salud del aparato estatal, si esta tiene que regirse con un presupuesto que es insuficiente para cubrir todas las necesidades de la población y de que manera se puede atender al grupo etario de los Adultos Mayores, cuando son personas que por su edad muchas veces no resulta económico hacer en ellos operaciones o tratamientos costosos, me refiero a prótesis de caderas o de rodillas por enumerar algunas, ¿qué hacen los médicos frente a esta situación?, operan o llevados por dichas circunstancias solo recetan paliativos o esperanzas de que pronto llegará la solución a su problema, ¿es ético que el médico juegue con la credibilidad del paciente que está tratando?.
Hoy día se está hablando mucho de los Adultos Mayores, es un grupo importante para ser considerado por los políticos, porque representan el 22% del envejecido padrón electoral, ¿se irán ha ocupar de estos problemas? o hablarán de otras promesas que son más llamativas para un electorado que no siempre está bien informado de sus derechos y la bioética es un aspecto de la cultura que desconoce y la sociedad tiene que empezar a tratar. RedNACAM, una Corporación de Adultos Mayores que se está preocupando de este nuevo tema y de otros como por ejemplo de las ”TIC” y de la “Cultura Tecnológica” para los Adultos Mayores y empujando para que el Adulto Mayor vuelva a ser considerado un sujeto con todos sus derechos, respetando su condición de “Ciudadano Mayor”, por eso empezaremos a conversar con las personas que manejan el tema para que nos puedan dar respuestas a nuestras inquetudes y poder traspasarlas a nuestros asociados y a todos los Adultos Mayores con los cuales estamos relacionados.Colaboración de Daniel Hernández Ibarra Presidente de RedNACAM




Publicado en Activismo, Personal, medicina a 22:03 por Pablo N.
Hola amigos. Les iba a hablar de otro tema de mi experiencia como estudiante de medicina. Sin embargo, algo que pasa frecuente en los servicios de Urgencia y que hoy me colmó la paciencia me hizo cambiar de parecer y escribir esto. Léanlo, quizás les ha pasado.
A pesar de que terminé mi práctica de atención abierta, sigo asistiendo al Hospital. ¿La razón?. Estoy haciendo un trabajo de investigación para juntar más puntos. Es por esto también que de vez en cuando voy a ayudar a Urgencias, ya que siempre está lleno.
Hoy, después de llenar fichas, me fui a despedir del Doctor Vásquez, que estaba en Urgencias. Antes de entrar, noto que estaba llena la sala de espera con gente enfadada porque no era atendida.
Abro la puerta y veo que los paramédicos, sobrepasados, intentaban contener el caos que ocurría dentro del servicio:
Por un lado, 2 infantes con 39° de temperatura, lo que obligaba a bajar la fiebre como fuera.
Por otro, un adulto mayor con una neumonía (EN CHILE ES LA TERCERA CAUSA DE MUERTE EN ADULTOS MAYORES) que no podía ser ingresado al servicio
Para rematar, otro adulto mayor que lo derivaban de una posta por un edema Pulmonar Agudo (GRAVE).
No hace falta ser un genio para darse cuenta que todo eso es Urgencia
Con un médico de turno, se necesitaban más manos. Así que tomé un Fonendo y me puse a trabajar.
Logramos derivar a la paciente con Edema Pulmonar, y empezaron los problemas…
De afuera se escuchan los gritos de una paciente:
- ¡Llevo 3 horas esperando!¿Qué creen, que tengo todo el día para esperarlos?
El resto no lo pude escuchar.
Entra la estudiante en práctica de técnico paramédico, visiblemente enojada y dice:
- ¿Me puede creer Doctor (Sí, se refiere a mí…) que una paciente me obligó a que me apurara y me recriminó el hecho que lleve 3 horas esperando?
A ver, paremos un momento. ¿3 horas?. Error. Yo pasé por Urgencias 2 horas antes, y estaba vacío…
- ¿Ah sí?- Le dije - Mira, cuando vayas a dejar al paciente con la neumonía me avisas, para a ver si me dice algo a mí…
Aunque ustedes no lo crean, no fue capaz de decir nada.
Entra esa paciente. Su hija se había enterrado un clavo y quería que le hicieran curaciones.
Es cierto que enterrarse un clavo requiere una revisión; pero si lo comparas con un Edema Pulmonar, se comprende el tiempo de espera
Lo primero que dice al momento de entrar:
- Menos mal que atienden en este Hospital. Parece que tengo que morirme para que me atiendan
Eso despertó mi enojo. La miro y le digo
- Mire Señora. En el box de al lado hay una paciente que casi se muere. Acaba de salir un paciente hospitalizado. Hay un solo médico para los cientos de pacientes que vienen a urgencias al día, ¿ Y quiere que nos apuremos con su caso, que NO ES UNA URGENCIA VITAL?
……………………………………………………
Probablemente muchos se enojen con lo que voy a decir. Me da lo mismo. Pero en este país la gente se llena la boca diciendo que la Salud en Chile es pésima, que en Urgencias llegas a morirte, porque nunca te atienden…
Y yo pregunto. ¿Una persona que le duele la cabeza de hace un mes es una Urgencia?¿Un dolor de espalda es una urgencia?¿UNA AMIGDALITIS ES UNA URGENCIA?
¡NO!
Ponen imágenes en la Televisión de Servicios de Urgencias colapsados, y gente que dice que lleva horas esperando. Se quejan de que no los atienden, pero ¿SIQUIERA LES PREGUNTAN POR QUÉ VIENEN?
Es cierto que en Chile a veces la gente se muere esperando, pero es porque por cada paciente que viene a una urgencia, hay 10 que vienen porque prefieren ir a urgencias para que los inyecten a pedir una hora en el policlínico.
Lo que más me molestan son las personas que van a urgencias a EXIGIR REMEDIOS.
- ¡¡¡Señor, en Urgencias se hace el tratamiento básico, no damos remedios!!!
Y más encima, se enojan y critican…
Miren amigos míos. Si tienen un Infarto, los médicos de este país harán lo imposible para ayudarlos. Lo he visto, lo he vivido. Doy fe de ello. Sin embargo, si tienes amigdalitis, lo único que vas a encontrar es enojo por parte de los paramédicos y doctores; mejor date el tiempo de pedir hora con el doctor en el Policlínico, que ahí lo atenderán de la mejor manera. Porque de esta manera le van a dar remedios. Porque de esta manera podrías salvarle a vida a alguien que sí requiere urgencias.
Conozco casos cercanos de Doctores que simplemente no los atienden, y los obligan a tomar una hora en el Policlínico.
Ojalá que opinen. Significa que lo han leído.
1. Andrés escribió,
Viernes 06 de Febrero, 2009 a 22:46
Lo he leído… ¡matasanos!
Jejejeje. No te enojes, que es broma ;)
Siempre se viven estos “gajes del oficio” en toda profesión. Y el mal carácter de la gente no solo la vez en los hospitales. La vez en el Metro, en el Transantiago, en las protestas de los deudores habitacionales…Frente a esto sólo nos quedan dos cosas por hacer: o nos ponemos pesados como ellos, o no nos hacemos mala sangre y seguimos con nuestro trabajo con el mejor ánimo posible.
¿Qué crees que es más saludable?
Saludos.Buen Blog.

Gash Ashtear escribió,
Viernes 06 de Febrero, 2009 a 23:31
Pues creo que lo has dicho todo, lamentablemente es la pura verdad. Aunque en la mayoría de los casos esto pasa por ignorancia de las personas que no distinguen entre una emergencia real y una situación menor (o bien desconocen el real significado de la palabra EMERGENCIA). Otro resto se le puede atribuir a flojera, pura y dura.
Pero bueno, no te sientas tan abrumado, que este tipo de cosas también suceden en otros rubros, y hablo por experiencia propia.

naissant escribió,
Sábado 07 de Febrero, 2009 a 00:10
Siete meses de turnos en urgencias me curaron de espanto con este temita.
Nada más fácil que darle a la señora catete una receta por UN DÍA de los remedios que necesita para siete… el resto de la receta se le da con una gran sonrisa donde corresponde, en el policlínico de morbilidad,Lamentablemente así aprende la gente.
Ya me curtí con las críticas y rabietas de las señoras estresadas, y siempre hay una manera ingeniosa de darles una lección. O siempre puede aparecer el doctor ……. para gritonearlas. De cualquier forma, aprenden.Saludos !

Javier escribió,
Sábado 07 de Febrero, 2009 a 10:32
Como se dijo por ahí, falta información. Quizás también es círculo vicioso con lo que aparece en las noticias. Porque le ponen tanta mala fama a la atención de salud pública que la gente piensa que ir al policlínico implica esperar meses para que te den una hora (lo que en ocasiones es cierto. Al menos yo lo veo en el policlínico de psiquiatría del Hospital del Salvador, donde hago mi práctica).
Ahora, también es cierto que está esta gente que entra como Pedro por su casa exigiendo todo tipo de privilegios (y la persona que hace el TRIAGE “sabe” inmediatamente que ahí hay un trastorno de personalidad).
Pero bue, como decía, tal vez no sea mala idea poner un cartel con instrucciones a la entrada de los servicio de urgencia con las indicaciones pertinentes (no sé si los habrá allá, quizás sí). Y así la gente va a aprender a distinguir entre una urgencia personal (hija con un clavo) de una urgencia médica (padre de familia con infarto), etcétera.

NetRCA escribió,
Sábado 07 de Febrero, 2009 a 16:39
el sentido común es a veces el menos común de los sentidos…….

Pablo N. escribió,
Sábado 07 de Febrero, 2009 a 18:47
@ Andrés: A veces la gente se aprovecha de las situaciones y cree que porque las cosas son gratis, pueden pasar a llevar al resto. Y peor aún, que se pueden aprovechar
@Gash Ashtear: no, si abrumado no me siento para nada. Ya me acostumbré
@naissant: mira, sabes de salir de vacaciones me moría de ganas de hacer urgencias. Ahora se me quitaron
@Javier: lamentablemente ni con instrucciones entienden
@NetRCA: no pude haberlo dicho mejor

Alberto escribió,
Domingo 08 de Febrero, 2009 a 00:32
Colega, estoy de acuerdo, me ha pasado lo mismo, las salas de urgencia, mas que urgencia, parecen centros de madre. Viejas tejiendo, me pregunto, ¿qué clase de urgencia no presentaa molestias como para que la vieja esté tejiendo?, y más encima reclaman, o el típico pendejo con faringitis corriendo en circulos…. HAY QUE ENSEÑARLE A LA GENTE PARA QUE NO HAGAN ESTE TIPO DE ESTUPIDECES. El otro día, un amigo me contó que llego un paciente que quería que le diera licencia porque se le acabaron las vacaciones… a ese punto ha llegado la patudez e ignorancia del chileno común….

8.
Esteban escribió,
Miércoles 11 de Febrero, 2009 a 17:40
Realmente es cierto que a las postas de urgencias la gente va por cualquier dolencia, pero cierto es también que para pedir hora en un policlínico hay que levantarse tipo 4 de la madrugada, llegar al establecimiento caminando porque a esa hora no hay locomoción y estar entre los primeros lugares, por ejemplo en la comuna de Maipú, a la gente le reparten 20 números y realmente puedes estar muy mal y a ellos no les importa no hay más números y punto.
Si vemos el trato que en estas instituciones reciben nuestros adultos mayores, realmente deja mucho que desear.Estoy de acuerdo con que se eduque a la ciudadanía respecto a los centros de urgencias, pero creo que a su vez deben ser educados ciertos funcionarios que se creen con el derecho de incrimar y discrimar los derechos que las personas tienen de ser atendidos.
Muchos de estos funcionarios no saben ni siquiera de donde sale su sueldo y dicen “que más pretenden de una atención gratuita” y acaso estas personas ¿no saben que tanto a los trabajadores como a los adultos mayores les descuentan un 7% para la salud?
Ordenémonos, pongamos las cosas en su lugar y luego critiquemos lo malo hacia ambos lados, mientras tengamos la lengua suelta (me incluyo) sigamos aguantando el sistema tal como está.

LA SALUD DEL ADULTO MAYOR EN CHILE

LA SALUD DEL ADULTO MAYOR EN CHILE:
Una responsabilidad compartida por las personas, las empresas y el Estado*
Esteban Calvo y Bernardo Martorell
Introducción
Un chileno que nace hoy espera vivir cerca de 80 años. Esta cifra es impactante si la comparamos con los 55 que esperaba vivir uno nacido en 1950. Si bien este aumento substancial en la esperanza de vida es un gran logro, también trae consigo nuevos desafíos, fundamentalmente, garantizar una buena salud para un número creciente de personas que viven más allá de los 65 años.
Los adultos mayores de 65, que en 1950 correspondían al 4% de la población de Chile, hoy representan cerca del 15% de los habitantes.( ) Dado que se espera que esta cifra siga creciendo rápidamente durante las próximas décadas, el éxito o el fracaso en asegurarles niveles de salud adecuados tendrá implicancias de considerable magnitud para el país en su totalidad.
Una pregunta clave al respecto es ¿quién es el responsable de la salud de los adultos mayores? En un extremo del debate la respuesta apunta a las personas, quienes pueden optar por un estilo de vida más o menos saludable.
Al extremo opuesto se le otorga un rol preponderante al Estado en la protección de los grupos que ocupan un lugar desaventajado en la estructura social.
Una tercera respuesta, quizás menos frecuente, apunta a la empresa y su implicancia en las condiciones de la vida laboral. Dado que la mayoría de los individuos se encuentran jubilados a los 65 años, se podría pensar que las empresas quedan libres de responsabilidad, sin embargo, muchas personas trabajan por más de tres o cuatro décadas, de modo que las características de su empleo podrían tener repercusiones en su salud, las que incluso pueden permanecer después de la jubilación.
En este estudio nos preguntamos quiénes son los responsables de la salud del adulto mayor. Para responder esta pregunta, primero, ocupamos datos longitudinales (tipo panel) de la Encuesta de Protección Social en Chile, los cuales nos permiten identificar los principales determinantes de la salud del adulto mayor: estilos de vida, características del empleo y ventajas/desventajas estructurales.
Luego, conectamos estos determinantes a tres actores sociales relevantes: personas, empresas y Estado. Ellos influyen en la salud del grupo estudiado a través de diversos mecanismos, tales como: acciones y decisiones, políticas organizacionales y políticas públicas. Este modelo de análisis, resumido en el cuadro 1, incluye determinantes, responsables y mecanismos de impacto en la salud que corresponden a los niveles micro, macro y meso de la realidad social. Finalmente, concluimos nuestro estudio proponiendo que la salud del adulto mayor es una responsabilidad compartida por las personas, las empresas y el Estado.
Dimensiones de la salud
La salud puede ser entendida como un fenómeno global o bien como uno parcial con múltiples dimensiones.( ) Por ejemplo, es posible evaluar la salud general de las personas y clasificarlas como más o menos saludables.
Sin embargo, también es posible distinguir múltiples dimensiones de la salud.
Por un lado, existe una dimensión subjetiva, que consiste en cómo las personas perciben su propio nivel de salud. También hay una funcional, que tiene que ver con la capacidad que poseen los individuos para desenvolverse de forma autónoma y realizar las actividades prácticas de la vida diaria que les permiten mantenerse socialmente integrados (por ejemplo, salir de la cama, caminar y subir escaleras). En tercer lugar, podemos referirnos al ámbito objetivo que dice relación con la presencia o ausencia de síntomas y enfermedades.
Por último, la salud también tiene que ver, en su nivel más básico, con el hecho de estar vivo o muerto. En este estudio nos centramos en la salud global de los adultos mayores, pero también estudiamos su componente subjetivo, funcional y objetivo, así como la mortalidad.
Las causas de las causas de la salud
La pregunta acerca de quién posee la responsabilidad sobre la salud de los adultos mayores no apunta a los responsables o causas más inmediatas de enfermedad, sino a las “causas de las causas.” Por ejemplo, desde los años 60 se sabe que el colesterol alto puede ser la causal inmediata de un infarto. Sin embargo, el colesterol alto puede ser ocasionado por la obesidad, el sedentarismo, una alimentación excesiva y diversos factores asociados al estilo de vida de una persona, entre otros. Los estilos de vida, a su vez, están relacionados a múltiples determinantes sociales, tales como el nivel de ingresos, nivel educacional, ocupación y ambiente laboral.
A continuación resumimos algunos de los puntos más relevantes presentes en la literatura sobre las “causas de las causas” de la salud o enfermedad de los adultos mayores. Estos son: estilos de vida, características del empleo y factores estructurales.
Estilo de vida
Numerosos estudios sugieren que el estilo de vida tiene un efecto considerable en la salud.(11 ) Por ejemplo, un seguimiento a 233 personas entre los años 1988 y 2000, en Europa, demostró que seguir una dieta sana (mediterránea), realizar actividad física, no fumar y una ingesta moderada de alcohol son factores que disminuyen la mortalidad total, incluyendo la causada por motivos cardiovasculares y el cáncer, independiente del sexo, edad, nivel educacional y otras variables. En esta investigación, los factores de estilo de vida dan cuenta de un 60% del riesgo de mortalidad atribuible a la población.
Sin embargo, las personas son solo en cierta medida los responsables de su propio estilo de vida. Por ejemplo, un individuo puede decidir hacer ejercicio o no, pero esta decisión, probablemente, está influenciada por la cercanía y acceso a un parque o un gimnasio. En otras palabras, el estilo de vida de cada persona refleja sus acciones y decisiones dentro de un marco de posibilidades limitadas por las oportunidades del entorno.
Características del empleo
Si bien un estilo de vida saludable puede hacer una gran diferencia entre dos personas expuestas al mismo nivel de riesgo, la salud de un individuo también se ve afectada por factores que están lejos de su control directo, entre los que cabe destacar las características de su empleo. Dado que muchas personas entran a la tercera edad habiendo trabajado por más de 30 o 40 años, un ambiente laboral saludable puede tener un impacto muy beneficioso. La evidencia acumulada sugiere que los principales factores que en esta materia se asocian a una mala salud son una ocupación muy demandante, poca autonomía y control sobre el trabajo, y un entorno físico adverso.
Por otra parte, un empleo saludable no solamente es importante para envejecer de modo sano, sino también para posibilitar la continua participación laboral de los adultos mayores. Dado el contexto de envejecimiento poblacional y escasez de trabajadores jóvenes, numerosas empresas a nivel internacional han adoptado medidas para promover un ambiente laboral saludable, con el objetivo de facilitar el empleo de trabajadores de edades avanzadas.(14)
Factores estructurales
Junto con las características del empleo, existen otros factores que escapan al control directo de las personas y que impactan su salud. Estos factores han sido llamados “estructurales” porque reflejan una forma de organización relativamente estable de la sociedad. Numerosos estudios muestran que, por ejemplo, los niveles de salud disminuyen con la edad, con el nivel socioeconómico y con la inequidad social. Yendo todavía un paso más atrás en el tiempo, también es importante considerar que existen grupos de ancianos que partieron su vida en una situación desaventajada y acumularon desventajas desigualmente durante el curso de su vida.(17 ) Particular atención requieren dos grupos, aquellos que crecieron en un hogar vulnerable y las mujeres, quienes enfrentaron distintas formas de discriminación por género.
De acuerdo a numerosos estudios, la relación entre factores estructurales (como los mencionados en el párrafo anterior) y la salud persiste en el tiempo y se mantiene significativa aun cuando uno controla por los estilos de vida de las personas. Esto quiere decir que el efecto que tienen los factores estructurales en la salud existe más allá del tipo de vida que elijan las personas. Pese a ello, la literatura previa también señala que queda mucho por comprender acerca de las interacciones y relaciones de causalidad entre factores estructurales, estilos de vida y características del empleo.
Metodología
Para explorar el impacto que tienen un estilo de vida saludable (personas), un empleo saludable (empresas) y las ventajas/desventajas estructurales (Estado) en la salud (global, subjetiva, funcional y objetiva) de la población adulta mayor en Chile, ocupamos datos longitudinales de tipo panel de la Encuesta de Protección Social (años 2002, 2004 y 2006), cuya muestra es representativa de la población total del país de 18 años y más.
Nuestros análisis se basan en una muestra analítica de 1.712 individuos, los que cumplen dos criterios: primero, pueden ser clasificados como adultos mayores, ya que el año 2006 cumplieron 65 o más años de edad. Segundo, trabajaron al menos 10 años entre 1980 y 2004, de modo que las características de sus empleos son potencialmente relevantes para su salud.
En análisis subsecuentes incorporamos 172 individuos fallecidos entre las encuestas 2002 y 2004, quienes cumplirían ambos criterios de selección en caso de estar vivos. Los datos perdidos los derivamos a partir de otras variables en la medida de lo posible y luego los imputamos de forma múltiple mediante una cadena de ecuaciones.
Una vez realizado el análisis univariado y bivariado de estas variables, estimamos una regresión multivariada para el índice de salud y regresiones logísticas para los indicadores dicotómicos de salud subjetiva, funcional y objetiva. En una segunda etapa incluimos los entrevistados fallecidos para controlar por el sesgo potencial de analizar una muestra de individuos sobrevivientes. Finalmente, exploramos interacciones entre los distintos determinantes sociales de la salud.
Resultados: tres determinantes de la salud del adulto mayor
Para facilitar la interpretación codificamos salud global, subjetiva, funcional y objetiva, de tal forma que un coeficiente positivo representa un efecto beneficioso en la salud y uno negativo denota un efecto perjudicial. En general, los resultados que obtuvimos para el índice de salud global son consistentes con los indicadores simples de salud subjetiva, funcional y objetiva.
En cuanto al estilo de vida, tal como podría esperarse, la obesidad y el sedentarismo son perjudiciales para la salud. Los adultos mayores que mantienen su peso controlado y que hacen ejercicio o practican algún deporte tienden a tener mejor salud que aquellos obesos que nunca o casi nunca hacen ejercicio o practican deporte.
Las características del empleo también son relevantes para la salud.
Controlando por otras características de éste, el haber trabajado más años está asociado con un mejor estado de salud en la vejez. Esto no significa que trabajar sea siempre beneficioso, puesto que el hacerlo en exceso es un factor de riesgo.
En concreto, las personas que trabajaron jornada completa durante la mayor parte del tiempo que estuvieron empleados tienden a tener mejor salud en la vejez que aquellos que lo hicieron en exceso. El tipo de ocupación también es relevante, pero la dirección del efecto cambia dependiendo de la medida de salud utilizada.(23) Además, los resultados de haber experimentado una pérdida del empleo por razones de salud se asocian con un mayor riesgo de mortalidad.
El efecto capturado por esta variable puede ser atribuido a la presencia de antecedentes mórbidos.
Entre los factores estructurales las variables edad, género y nivel socioeconómico influyen de manera significativa en la salud. Ciertamente, las dos primeras tienen una base biológica, pero en este estudio las interpretamos como factores estructurales, ya que la sociedad organiza la distribución de oportunidades, roles, estatus y recursos en base a criterios etarios y de género, y no solo de clase o nivel socioeconómico.(24) Tal como puede esperarse, la salud empeora con la edad. Cabe destacar que encontramos que las mujeres presentan peores niveles de salud al ser comparadas a los hombres, pero viven por más tiempo. En otras palabras, la mayor sobrevida de las mujeres no está acompañada de una mejor calidad de vida en términos de su salud.
Por último, tanto el nivel socioeconómico actual de las personas como el nivel socioeconómico del hogar donde crecieron influyen en la dimensión subjetiva de la salud.
Análisis adicionales sugieren que los efectos de un estilo de vida saludable, de las características del empleo y de los factores estructurales se retroalimentan uno a otro. Por ejemplo, el impacto negativo de trabajar en exceso se multiplica para las personas que se encuentran en una posición desaventajada en la estructura social. También, las consecuencias que un estilo de vida poco saludable tiene para la salud son todavía más graves para quienes crecieron en un hogar pobre o indigente. Esto significa que las personas no son los únicos responsables de cambiar su estilo de vida ni las empresas de asegurar un empleo saludable ni el Estado de corregir factores estructurales.
Volviendo a nuestra pregunta inicial, estos resultados sugieren que la salud es una responsabilidad compartida por distintos agentes: las personas son los principales responsables de su estilo de vida, las empresas de las características del empleo y el Estado de los factores estructurales que afectan la salud de los individuos a lo largo del curso de su vida. Lo anterior no significa que personas, empresas y Estado sean individualmente responsables de su propia parcela en la promoción de la salud; por el contrario, nuestro énfasis está en una responsabilidad compartida.
Si bien al responsabilizar principalmente a las personas de su estilo de vida, a las empresas de las características del empleo y al Estado de los factores estructurales, se logra dar cuenta respectivamente de los niveles micro, meso y macro de la realidad social), futuros estudios podrían explorar el rol de otros actores responsables, por ejemplo, comunidades locales, familias y otras redes sociales. Otro posible desarrollo de nuestro estudio consiste en explorar las estructuras de relación causal entre los determinantes de la salud. Por ejemplo, el que las variables socioeconómicas no presenten un efecto consistente en los indicadores de salud que analizamos podría explicarse porque su efecto es principalmente indirecto, a través de los estilos de vida o del empleo. También sería relevante comparar la importancia relativa de los factores y actores considerados, así como posibles cambios a través del tiempo a consecuencia del crecimiento económico y del desarrollo social. Por último, sería interesante incluir nuevas variables explicativas relacionadas a antecedentes mórbidos.
Conclusión
Nuestros resultados muestran la existencia de una relación entre un estilo de vida saludable, las características del empleo y factores estructurales con el nivel de salud de la población adulta mayor. Estos resultados son consistentes con la literatura previa y tienen implicancia práctica a distintos niveles. A nivel micro, las personas pueden actuar y modificar su estilo de vida de una forma beneficiosa para su salud, por ejemplo, controlando su peso y haciendo ejercicio con más frecuencia. A nivel meso, empresas con políticas organizacionales que promuevan un empleo saludable pueden hacer una contribución significativa a la salud de los adultos mayores. Facilitar una participación laboral prolongada y sin exceso de trabajo a lo largo de la vida es un primer paso. Muchas otras políticas organizacionales podrían resultar beneficiosas, por ejemplo: incluir minutos de relajación en la jornada de trabajo, entregar almuerzos saludables y mejorar las condiciones del entorno en cuanto a seguridad, contaminación e iluminación.
A nivel macro, el Estado puede contrarrestar el efecto de factores estructurales que ejercen influencia a lo largo de toda la vida, tales como las diferencias de nivel socioeconómico y género. El principal mecanismo de influencia del Estado son las políticas públicas y las medidas regulatorias. Por ejemplo, políticas para facilitar el empleo de los adultos mayores o medidas regulatorias para enfrentar las inequidades de género y edad en el sistema de Isapres. Por último, nuestros resultados indican interacciones entre los tres niveles mencionados, lo cual sugiere la importancia de una acción coordinada y sinérgica entre los diversos actores sociales en la promoción de la salud del adulto mayor.
En síntesis, tomando en cuenta nuestros resultados y el cuerpo de evidencia acumulado previamente, proponemos que la salud del adulto mayor es una responsabilidad compartida por las personas, las empresas y el Estado.







© 2008 Expansiva
La serie en foco recoge investigaciones de Expansiva que tienen por objeto promover un debate amplio sobre los temas fundamentales de la sociedad actual. Este documento, cuya presente publicación fue editada por Daniela Crovetto es parte de un proyecto de la Corporación en conjunto con la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile, el cual fue coordinado por Marcos Vergara , con la colaboración de Soledad Martínez.
A través de esta iniciativa se buscó desarrollar distintas propuestas de política pública para la tercera edad desde una mirada multidisciplinaria, teniendo como denominador común la salud de los adultos mayores. Todo ello en el contexto de una sociedad como la chilena, la cual enfrenta un proceso de envejecimiento poblacional.
Estos documentos así como todo el quehacer de Expansiva se encuentran disponibles en www.expansiva.cl
Se autoriza su reproducción total o parcial siempre que su fuente sea citada.

viernes, 28 de noviembre de 2008

COMENTARIO

¿Porqué no les pedímos a todos los adultos mayores de las distintas redes que salgan a la calle todos los días con un papel en la espalda que diga "SEÑORA PRESIDENTA: SOY JUBILADO. DEVUÉLVAME MI 7%"?Les aseguro que llamarían la atención de la prensaMilly

martes, 21 de octubre de 2008

Jubilados y pensionados, la parte olvidada de la patria

PRENSA OPAL, Santiago de Chile- Todas las mañanas Freddy Hinojosa, ex dirigente sindical del sector minero –por más de 18 años-, transita por los principales paseos peatonales del centro de Santiago, para protestar en contra del cobro del 7%, que se le descuenta cada mes en cotizaciones del fondo Nacional de Salud, a todas las personas que ya han jubilado. Un sistema heredado de las políticas instauradas por la Dictadura militar y la derecha, que se han mantenido sin ningún cambio significativo, en los sucesivos gobiernos de la Concertación. Del 7% que deben cotizar los jubilados hay un 2% que se destina a pagar licencias médicas y los jubilados ciertamente no tienen derecho a licencias médicas. Estamos hablando de más de 1 millón 120 mil pensionados afiliadas a FONASA y 120 mil personas afiliadas a Isapres. Con esta acción busca despertar a la ciudadanía y con ello, hacerle propaganda a la marcha que realizará el sector, el próximo 9 de Noviembre.
.
El hombre de 63 años de edad, comienza su peregrinar a eso de las 11 de la mañana, con el objetivo de estar puntualmente parado frente al palacio de la Moneda a eso de las 12 hrs. El pausado caminar en una atiborrada ciudad, lo realiza todos los días por las distintas calles del centro de la capital, con su cartel a cuestas: por calle Ahumada llega hasta Plaza de Armas, luego retorna hasta calle Huérfanos, Agustinas y entra por el patio trasero de la casa de Gobierno (plaza de la constitución, que en muchas ocasiones se le ha impedido el acceso), donde deposita por un lapso de 15 minutos su pesado cartel, retirándose del lugar tan silenciosamente, como fue todo el transcurso de esta solitaria manifestación.
.
Hinojosa, ve con impotencia como cada mes es descontado aquel porcentaje, que para muchas personas de la tercera edad, es considerable. “La gran mayoría de los jubilados tiene pensiones miserables y por ellos es esta lucha individual, pero siempre esperando que un día ese Chile, que representa más de un 30% de votantes despierte y luche. Por que solo con la lucha se consiguen las cosas”,
Los pensionados, buscan la eliminación del 7 por ciento obligatorio, que hacen al Fondo Nacional de Salud. Este es un tema, que se viene debatiendo desde hace muchos años, pero solo eso que UD leyó..DEBATIENDO..

Para el gobierno, el panorama, no es tan oscuro. Desde La Moneda su vocero, Francisco Vidal, se refirió, el pasado 18 de junio, a la solicitud de los pensionados y dijo entender que se trata de una “reivindicación legítima”, al tiempo que insistió en el hecho de no haberlo anunciado, en la pasada cuenta presidencial, no significa que esté “muerto para siempre”. El punto está, en que el anuncio llegue antes, que los jubilados estén “muertos para siempre”

La última esperanza, para el más de un millón de ancianos, la perdieron el pasado 21 de mayo, cuando los pensionados esperaban que por fin se les eliminara la obligación de imponer de sus sueldos en cotizaciones de salud, como tanto lo había anunciado y comprometido la presidenta “socialista” de la republica Michelle Bachelet.
Fuente:PRENSAOPAL

Jubilados y pensionados, la parte olvidada de la patria

PRENSA OPAL, Santiago de Chile- Todas las mañanas Freddy Hinojosa, ex dirigente sindical del sector minero –por más de 18 años-, transita por los principales paseos peatonales del centro de Santiago, para protestar en contra del cobro del 7%, que se le descuenta cada mes en cotizaciones del fondo Nacional de Salud, a todas las personas que ya han jubilado. Un sistema heredado de las políticas instauradas por la Dictadura militar y la derecha, que se han mantenido sin ningún cambio significativo, en los sucesivos gobiernos de la Concertación. Del 7% que deben cotizar los jubilados hay un 2% que se destina a pagar licencias médicas y los jubilados ciertamente no tienen derecho a licencias médicas. Estamos hablando de más de 1 millón 120 mil pensionados afiliadas a FONASA y 120 mil personas afiliadas a Isapres. Con esta acción busca despertar a la ciudadanía y con ello, hacerle propaganda a la marcha que realizará el sector, el próximo 9 de Noviembre.
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El hombre de 63 años de edad, comienza su peregrinar a eso de las 11 de la mañana, con el objetivo de estar puntualmente parado frente al palacio de la Moneda a eso de las 12 hrs. El pausado caminar en una atiborrada ciudad, lo realiza todos los días por las distintas calles del centro de la capital, con su cartel a cuestas: por calle Ahumada llega hasta Plaza de Armas, luego retorna hasta calle Huérfanos, Agustinas y entra por el patio trasero de la casa de Gobierno (plaza de la constitución, que en muchas ocasiones se le ha impedido el acceso), donde deposita por un lapso de 15 minutos su pesado cartel, retirándose del lugar tan silenciosamente, como fue todo el transcurso de esta solitaria manifestación.
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Hinojosa, ve con impotencia como cada mes es descontado aquel porcentaje, que para muchas personas de la tercera edad, es considerable. “La gran mayoría de los jubilados tiene pensiones miserables y por ellos es esta lucha individual, pero siempre esperando que un día ese Chile, que representa más de un 30% de votantes despierte y luche. Por que solo con la lucha se consiguen las cosas”,
Los pensionados, buscan la eliminación del 7 por ciento obligatorio, que hacen al Fondo Nacional de Salud. Este es un tema, que se viene debatiendo desde hace muchos años, pero solo eso que UD leyó..DEBATIENDO..

Para el gobierno, el panorama, no es tan oscuro. Desde La Moneda su vocero, Francisco Vidal, se refirió, el pasado 18 de junio, a la solicitud de los pensionados y dijo entender que se trata de una “reivindicación legítima”, al tiempo que insistió en el hecho de no haberlo anunciado, en la pasada cuenta presidencial, no significa que esté “muerto para siempre”. El punto está, en que el anuncio llegue antes, que los jubilados estén “muertos para siempre”

La última esperanza, para el más de un millón de ancianos, la perdieron el pasado 21 de mayo, cuando los pensionados esperaban que por fin se les eliminara la obligación de imponer de sus sueldos en cotizaciones de salud, como tanto lo había anunciado y comprometido la presidenta “socialista” de la republica Michelle Bachelet.
Fuente:PRENSAOPAL

Jubilados y pensionados, la parte olvidada de la patria

PRENSA OPAL, Santiago de Chile- Todas las mañanas Freddy Hinojosa, ex dirigente sindical del sector minero –por más de 18 años-, transita por los principales paseos peatonales del centro de Santiago, para protestar en contra del cobro del 7%, que se le descuenta cada mes en cotizaciones del fondo Nacional de Salud, a todas las personas que ya han jubilado. Un sistema heredado de las políticas instauradas por la Dictadura militar y la derecha, que se han mantenido sin ningún cambio significativo, en los sucesivos gobiernos de la Concertación. Del 7% que deben cotizar los jubilados hay un 2% que se destina a pagar licencias médicas y los jubilados ciertamente no tienen derecho a licencias médicas. Estamos hablando de más de 1 millón 120 mil pensionados afiliadas a FONASA y 120 mil personas afiliadas a Isapres. Con esta acción busca despertar a la ciudadanía y con ello, hacerle propaganda a la marcha que realizará el sector, el próximo 9 de Noviembre.
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El hombre de 63 años de edad, comienza su peregrinar a eso de las 11 de la mañana, con el objetivo de estar puntualmente parado frente al palacio de la Moneda a eso de las 12 hrs. El pausado caminar en una atiborrada ciudad, lo realiza todos los días por las distintas calles del centro de la capital, con su cartel a cuestas: por calle Ahumada llega hasta Plaza de Armas, luego retorna hasta calle Huérfanos, Agustinas y entra por el patio trasero de la casa de Gobierno (plaza de la constitución, que en muchas ocasiones se le ha impedido el acceso), donde deposita por un lapso de 15 minutos su pesado cartel, retirándose del lugar tan silenciosamente, como fue todo el transcurso de esta solitaria manifestación.
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Hinojosa, ve con impotencia como cada mes es descontado aquel porcentaje, que para muchas personas de la tercera edad, es considerable. “La gran mayoría de los jubilados tiene pensiones miserables y por ellos es esta lucha individual, pero siempre esperando que un día ese Chile, que representa más de un 30% de votantes despierte y luche. Por que solo con la lucha se consiguen las cosas”,
Los pensionados, buscan la eliminación del 7 por ciento obligatorio, que hacen al Fondo Nacional de Salud. Este es un tema, que se viene debatiendo desde hace muchos años, pero solo eso que UD leyó..DEBATIENDO..

Para el gobierno, el panorama, no es tan oscuro. Desde La Moneda su vocero, Francisco Vidal, se refirió, el pasado 18 de junio, a la solicitud de los pensionados y dijo entender que se trata de una “reivindicación legítima”, al tiempo que insistió en el hecho de no haberlo anunciado, en la pasada cuenta presidencial, no significa que esté “muerto para siempre”. El punto está, en que el anuncio llegue antes, que los jubilados estén “muertos para siempre”

La última esperanza, para el más de un millón de ancianos, la perdieron el pasado 21 de mayo, cuando los pensionados esperaban que por fin se les eliminara la obligación de imponer de sus sueldos en cotizaciones de salud, como tanto lo había anunciado y comprometido la presidenta “socialista” de la republica Michelle Bachelet.
Fuente:PRENSAOPAL

Expertos llaman a prevenir caídas en los adultos mayores

En el marco del Día mundial de la osteoporosis, los médicos explican que el desarrollo de ejercicios de fuerza, y control de los factores de riesgo al interior del hogar pueden ayudar a prevenir este problema.
La Tercera.com
20/10/2008 -
Un fuerte llamado a prevenir las caídas en la población adulto mayor realizó la Fundación Chilena de Osteoporosis (Fundop) en el marco de la celebración del día mundial de esta enfermedad, fecha instaurada por la IOF (International Osteoporosis Foundation), que busca que esta patología sea reconocida como una prioridad de salud y asegurar su temprana detección.
Y es que lo que para muchos sólo puede ser un pequeño golpe sin mayores consecuencias, para los pacientes con osteoporosis puede generar graves problemas en materia de fracturas, las que incluso pueden terminar con la muerte del enfermo.
La osteoporosis es una enfermedad crónica que se caracteriza por la pérdida exagerada de masa ósea y por la calidad pobre de los huesos. En los ancianos, las fracturas se producen recurrentemente debido a la fragilidad del esqueleto y al elevado riesgo de sufrir caídas.
Se estima que al menos una tercera parte de las personas de 65 años de edad o mayores sufren recurrentemente una o más caídas, de las cuales, tres de cada cuatro ocurren al interior del hogar.
En cuanto a los factores de riesgo, destacan los problemas de equilibrio, escasa fuerza muscular, inestabilidad, mala visión y peligros dentro y fuera de la casa, entre otros.
Para el presidente de la Fundación Chilena de Osteoporosis, el doctor Roberto Arinoviche, "identificar, modificar y prevenir cualquier riesgo de caída es fundamental. Esto se logra por ejemplo, a través cambios tan pequeños como desarrollar ejercicios de fuerza periódicos, una dieta y estilo de vida saludables, mantener la casa bien iluminada, minimizar los potenciales riesgos al interior del hogar, usar calzado con suela antideslizante y bastón para mantener el equilibrio, entre otras cosas.




CALCIO Y VITAMINA D
En Chile, la osteoporosis no sólo afecta a los más viejos, sino que poco a poco comienza a llegar a generaciones más jóvenes.
Según un estudio realizado por la Fundop entre 2003 y 2005, a través de densitometrías óseas periféricas realizadas a más de 40 mil personas mayores de 20 años, el 40% de los hombres y el 45% de las mujeres mayores de 20 años, ya presenta algún grado de esta enfermedad.
La leche y la vitamina D son herramientas importantes en el control de esta enfermedad. La primera, por ser la principal fuente de calcio, y la segunda porque permite la absorción de calcio a nivel de los intestinos, permitiendo desarrollar huesos más sanos y fuertes.
A pesar de esto, un estudio realizado por el Departamento de Endocrinología de la Facultad de Medicina de la Universidad Católica y encabezado por el doctor Gilberto González, demostró que en Chile existe carencia de vitamina D. Mientras la prevalencia en las mujeres premenopáusicas es del 13%, en las posmenopáusicas se eleva al 40%.
La mayor fuente de vitamina D proviene de la exposición a la luz solar. Sin embargo, muchos factores interfieren en la cantidad de vitamina D que la piel produce, entre ellos la estación del año o la latitud geográfica.
A medida que las personas envejecen, la piel va perdiendo su capacidad de convertir la luz solar en vitamina D y los riñones van perdiendo la capacidad de convertir la vitamina D en su forma de hormona activa.
Si bien también se puede obtener de algunos alimentos grasos como por ejemplo el bacalao, lo cierto es que los especialistas cada vez más recomiendan el uso de fármacos o suplementos que la contengan, por su comprobado aporte al tratamiento de la osteoporosis y la prevención de fracturas.

Discapacidad

Integración Social de Personas con Discapacidad
Objetivo Programa
Contribuir a la autonomía e integración social de los pensionados del INP que presentan discapacidad, a través de acciones que favorezcan la promoción y sensibilización respecto de la temática de la discapacidad y de la entrega de ayudas técnicas obtenidas mediante alianza con organismos públicos y privados.

Ley N° 19.284, de integración social de las personas con discapacidad, enero de 1994.

Síntesis de beneficios
Para acceder a los beneficios de la Ley 19.284 es requisito fundamental estar inscrito en el Registro Nacional de la Discapacidad.
Los beneficios a los cuales puede acceder son los siguientes:
• Ciertas facilidades para adquirir y habilitar viviendas y para la asignación de soluciones habitacionales, mediante el sistema de subsidios que otorga el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, siempre y cuando estén destinadas para ser habitual y permanente habitadas por una o más personas con discapacidad, su familia o representante, o con quien ellas vivan.
• Financiamiento total o parcial, de ayudas técnicas, para personas con discapacidad de escasos recursos.
• Financiamiento de proyectos de integración educativa, accesibilidad, equiparación de oportunidades, etc. a través del Fondo Concursable de FONADIS.
• Celebración de Contrato de Aprendizaje, regulado en el Código del Trabajo, hasta los 24 años.
• Extensiones Arancelarias en la importación de vehículos y en la importación de ayudas técnicas.
• Facilita la integración al Sistema de Educación Regular, según la reglamentación correspondiente del Ministerio de Educación.
Consultas relacionadas con el Registro Nacional de la Discapacidad pueden realizarse en su oficina central calle Moneda 1342, Santiago Centro. Sin embargo, las personas que requieran algún servicio de esta oficina y tengan su domicilio en regiones, podrán acceder a cualquier oficina del Servicio nacional de Registro Civil e Identificación. Cabe señalar que NO todas las personas con discapacidad deben estar inscritas en el Registro Nacional de la Discapacidad. Sólo deben estarlo aquellas personas que soliciten los beneficios de la Ley N° 19.284 de Integración Social de las Personas con Discapacidad, señalada más anteriormente. Así mismo, se pueden dirigir las consultas al Fondo Nacional de la Discapacidad, fono 672 90 30, www.fonadis.cl

Manual para entender la reforma previsional (o el grotesco negocio de las AFPs)

Rolando Alvarez V
La problemática que rodea al debate sobre la reforma previsional contiene una de las paradojas más grandes del Chile de hoy. Por un lado, lo que hoy se debate es el futuro de millones de chilenos, de cómo será la vejez de las personas que cotidianamente laboran en el país. Pero por otro, y aquí radica la paradoja, es que el previsional es un tema que difícilmente es comprendido por la ciudadanía. En efecto, mientras que un grupo de 15 técnicos de la Concertación y de la derecha (incluidos ex ministros de la dictadura) sacan cuentas con la plata de todos los trabajadores y trabajadoras del país, estos permanecen aparentemente indiferentes. ¿Es que a tal nivel ha llegado la apatía de los chilenos, que ni siquiera se preocupan por el destino de sus fondos de pensiones?.
En este artículo no pretendemos responder esta pregunta de manera directa, sino sólo intentar a aclarar el enredado y casi incomprensible debate técnico, que hasta ahora a primado en torno a la cuestión previsional. Parte de la respuesta a la interrogante respecto al por qué de la pasividad de la gente frente a esta temática de tan graves consecuencias para todos, seguramente tiene que ver con el desconocimiento de lo que ésta encierra.
En las siguientes líneas no se encontrará un análisis “técnico” de la reforma previsional, del estilo que abunda en los diarios de la derecha chilena, algunos de cuyos propietarios han lucrado con el negociado de las AFPs. Por el contrario, intentaremos cartografiar la manera como el actual sistema (privado) de jubilaciones en Chile, está orientado de tal manera, que se resume en una conclusión evidente: favorece a los más ricos entre los ricos en Chile y perjudica a la enorme mayoría de los chilenos. Tal como lo mostraremos, detrás del velo “técnico”, es indesmentible y comprensible para cualquier persona común y corriente, que el de las AFPs no es sino un monstruoso negociado en donde los más ricos se llenan de dólares en un negocio simplemente redondo para sus voraces bolsillos.

Las bases del abuso
Hasta fines de los setenta, el sistema previsional chileno se basaba en el llamado “sistema de reparto”, cuya esencia era un criterio solidario. En términos muy simples, este se basaba en que los trabajadores del presente financiaban con su aporte a los jubilados. Es decir, era un pago “al instante”, en donde el destino del dinero de los trabajadores era perfectamente conocido. Aprovechando las óptimas condiciones políticas que daba el marco de los años de la “dictadura terrorista” de Pinochet, este sistema fue eliminado (acusado de “ineficiente” y generador de “bajas pensiones”) instaurándose un sistema de cotización individual administrado por la empresa privada.
¿Cuál era la promesa de los economistas de la dictadura?. Nada menos que el “nuevo sistema” obtendría tres logros, a saber: mejores pensiones, mayor cobertura y menor evasión. Hoy, lo indignante no es sólo que ninguno de estas promesas se ha cumplido, sino que el sistema, sostenido en los descuentos salariales de todos los trabajadores y trabajadoras del país, ha tenido como resultado visible el más descarado enriquecimiento de los empresarios más poderosos del país. Pero antes de seguir, veamos como la realidad demuestra las falacias del supuesto beneficio del sistema privado de pensiones.

Las bajas pensiones
De acuerdo a las cifras oficiales hacia 2005 las AFP pagan jubilaciones cuyo valor promedio es de 124 mil pesos mensuales, el que es subsidiado por el Estado. Es decir, el aporte directo de las AFP alcanza un promedio de 95 mil pesos mensuales, cubriendo solo el 4,3% de los adultos mayores del país. Por su parte el Estado, por medio del INP, CAPREDENA y DIPRECA cubre a más del 90% de los pensionados del país (incluyendo a los que subvenciona de las AFP). De acuerdo a datos actuales, las pensiones de los empleados públicos jubilados por el INP tienen un promedio de 350 mil pesos mensuales. Los de CAPREDENA y DIPRECA 411 pesos. Por otra parte, según cifras de la Superintendencia de AFP, casi la mitad de las pensiones entregadas por éstas son menores a la pensión mínima estatal (cuyo monto oscila entre 77 y 120 pesos mensuales). La ONG CENDA ha estimado que su monto promedio es de 48.844 pesos mensuales. Además, la propia Superintendencia muestra que entre el año 2005 y el 2025 más de la mitad de los cotizantes de las AFP no cumplirá los obligatorios 20 años mínimos que exige el sistema para recibir la garantía estatal.
¿Qué significa todo esto? Que resultó completamente falso lo prometido por el sistema privado respecto a que entregarían pensiones más altas que las del desechado sistema de reparto. Por el contrario, actualmente se produce en el país la dramática realidad que trabajadores públicos con igual años de cotización, edad y similares montos acumulados, reciben pensiones distintas, estimadas en un 60% superior las de INP sobre las de las AFP. Además, las cifras anteriores demuestran que es un error decir que en Chile el sistema de jubilaciones es privado, ya que en la práctica es el Estado quien se hace responsable de gran parte de ellas.

Menor cobertura
Como el sistema de AFP privilegia los minoritarios sueldos altos, unido a la transitoriedad de los empleos, la cobertura previsional del sistema es alarmantemente baja. Un estudio de la Centra Unitaria de Trabajadores (CUT), basado en cifras de la Superintendencia de AFP, demuestra que el actual porcentaje de cobertura no supera el 60% de la fuerza de trabajo del país, es decir, 4 de cada 10 trabajadores quedan cubiertos por ningún sistema. Es por ello que una de las reformas más urgentes del sistema es reducir el mínimo de 20 años para recibir la garantía estatal, ya que desincentiva ahorrar a los trabajadores que ven lejana esa meta así como tampoco toma en cuenta que en los tiempos de la flexibilidad laboral y de subcontratación, no es una tarea sencilla llegar a los 20 años de cotizaciones. Así, solo el 11% de los afiliados cotiza regularmente los 12 meses del año, quedando alrededor de 3 y medio millones de chilenos y chilenas fuera del sistema. Nuevamente es el Estado el que asume los vacíos estructurales generados por el modelo privado de pensiones.

Menor evasión
Este punto es para muchos trabajadores una verdadera tomadura de pelo o broma de mal gusto. Gracias a las propias leyes laborales decretadas por la dictadura, que debilitó las organizaciones sindicales y enajenó derechos que los trabajadores habían conseguido tras décadas de lucha social, hoy no es extraño que los empleadores se apropien de las cotizaciones de los trabajadores. Tan agudo es este problema, que hacia 2003 el 80% de los juicios abordados por los tribunales laborales se referían a deudas previsionales. Para el 2005 la deuda con las AFP era de 325 millones de pesos.

La dramática situación de la mujer
Un punto aparte requiere la situación que tiene la mujer en el actual sistema previsional chileno. En efecto, como el sistema de pensiones chileno es de carácter contributivo, es decir, depende del dinero que la persona aporte a su fondo individual, la mujer ve acentuado los problemas generados por el sistema. Esto radica en el hecho que la modalidad de pensiones en Chile supone igualdad de género en el ámbito laboral, lo cual sabidamente no es así. En este sentido es evidente que la mujer recibe salarios más bajos que los hombres ante un mismo empleo. Pero además, de acuerdo a diversos estudios, como los desarrollados por el Centro de Estudios de la Mujer (CEM), el empleo femenino está asociado a los más altos niveles de inestabilidad y precariedad dentro del mercado del trabajo nacional. Y para coronar la desmejorada situación de la mujer, el sistema de pensiones no contempla lo que CEM llama “trabajo reproductivo” de la mujer, que provoca una mayor discontinuidad en el mercado del trabajo.
¿Qué significa esto? Algo sabido y vivido por la inmensa mayoría de los chilenos y chilenas: que producto de tener hijos, la mujer deja de trabajar, dificultando la meta de cumplir los 20 años de cotizaciones mínimas que exige el sistema para recibir la garantía estatal. Juntando los factores enumerados más arriba, la triste conclusión no puede ser sino que la mujer recibe pensiones aún más bajas que la de los hombres. En la presentación hecha ante la llamada “Comisión Marcel”, encargada por la Presidente para analizar la reforma del sistema de pensiones, el CEM propuso medidas básicas para paliar la situación de la mujer, como por ejemplo terminar con el uso de tablas de expectativas de vida diferenciadas por sexo (como la mujer vive en promedio más años que el hombre, se le perjudica), reducir la cantidad de años cotizando y reconocer la importancia del “trabajo reproductivo” de la mujer. En este punto CEM plantea la necesidad que se establezca que el tiempo dedicado a estas labores se reconozcan como tiempo que permita acumular derechos previsionales. Para ello, el aporte solidario y contributivo del Estado es fundamental.

A río revuelto, ganancias de las AFP
Hasta aquí, sólo hemos señalado el mal servicio que las AFP prestan a sus cotizantes. Pero la pregunta que surge es obvia. ¿Dónde queda o adonde se va el dinero que mes a mes se le descuentan a los trabajadores y trabajadores chilenos?. En este punto, resulta escandalosa la instauración de un sistema ideado para el beneficio de una ínfima minoría. Sin temor a equivocarnos, podemos afirmar que las AFP son un oligopolio (son sólo seis, de las cuales las tres mayores administran el fondo de más del 80% de los afiliados) que prestan un servicio carísimo. Como es sabido, las AFP cobran una comisión fija y otra variable por administrar la jubilación de las personas, constituido por un fondo basado en el descuento del 10% del salario. Actualmente la comisión variable fluctúa entre el 2,55% a 2, 23%. Dos tercios de ella es para pagar los gastos de administración y lo restante para pagar el seguro obligatorio de sobrevivencia e invalidez. Por su parte, la comisión fija no es cobrada por algunas AFP (CUPRUM por ejemplo) hasta otras que cobran casi 700 pesos.
De acuerdo a la investigación de CENDA, estos aparentemente inocentes cobros, les significan a trabajadores un total de 334.799 millones de pesos mensuales (cifras del año 2004). Esto equivale a casi seis veces el costo de operación del INP, que costó el año 2004 57.330 millones de pesos. Esto significa que el supuestamente “ineficiente” sistema estatal cubre las necesidades de más del 90% de los pensionados del país, con un costo de operación que equivale a un poco más de la cuarta parte de las comisiones netas cobradas por las AFP. Pero esperen, que esto no termina aquí.
El ingreso real de los dueños de las AFP es muy alto. Los salarios de los directores de las AFP absorben 855 millones de pesos, las remuneraciones de 50 ejecutivos implican 6 mil millones de pesos. Según CENDA solo los sueldos que pagan las AFP a sus altos ejecutivos, representan casi el 10% del costo total del INP. Asimismo, los gastos de comercialización de estos organismos son de 30 millones de pesos, más de la mitad del costo total del INP. Por su parte, de acuerdo a un estudio de la Universidad Católica (año 2004), la rentabilidad promedio de las AFP entre 1998 y 2003 fue de un 50% al año. Negocio redondo por donde se le mire.
Pero hay detalles que dejan la boca abierta a cualquiera, producto de lo descaradamente injusto que es el sistema. Desde sus inicios las AFP cobraron un 1% del sueldo de las personas para pagar el seguro de invalidez y sobrevivencia del cotizante. Abogados laboralistas demostraron que el monto de ese seguro era mucho menor, fijándose el cobro en un 0,1%. Sin embargo, esto todavía le permite a las AFP contratar seguros a más bajo precio de lo que cobran, apropiándose de la diferencia a su favor.
Finalmente, el 80% del fondo final recolectado por las AFP se lo llevan los grupos económicos (32,6 billones de pesos según un estudio CENDA), de los cuales 19 billones se quedan en 13 grandes empresas (incluyendo a Luksic, Paulmann, Matte, Saieh, BBVA, Banco Santander, Angellini, entre los más conocidos). En el mismo estudio de CENDA, se establece que casi un tercio del fondo final (13 billones de pesos) están invertidos en el extranjero. Entonces, ¿cuál es el aporte o beneficio para el ciudadano chileno que mes a mes paga sus cotizaciones? De acuerdo a como se encuentra el sistema hoy, con suerte le alcanzará a postular a la garantía mínima estatal, si es que cumple los 20 años cotizando.

La necesidad de urgentes cambios al sistema
Luego de esta breve revisión de las características del sistema de pensiones en Chile, no es necesario ser un connotado especialista para percatarse que este requiere de urgentes modificaciones. Las propuestas de organizaciones gremiales y sociales, como la CUT, ANEF, el CEM y CENDA, concuerdan en la necesidad de un sistema mixto, basado en tres pilares fundamentales:
Primer pilar público no contributivo (o sea que no depende del financiamiento de los trabajadores), que debiera garantizar una pensión básica como un derecho. De acuerdo a la propuesta hecha por CENDA a la “Comisión Marcel”, solo manteniendo el actual gasto estatal en materia previsional, es posible en dos o tres años que esta tenga como piso mínimo un monto de 100 mil pesos, que luego subiría de año en año.
Segundo pilar contributivo solidario (con aporte de los trabajadores y empleadores). Por medio de este pilar, se repondría el antiguo sistema de reparto o pago sobre la marcha, que funcionó en Chile hasta 1981. Tal como antaño, debería ser de carácter obligatorio y su primera función sería que subsana la enorme injusticia que viven los jubilados y por jubilarse de las AFP, que reciben pensiones menores que las de quienes se quedaron en el INP. Como lo señala CENDA, estos fondos los administraría este organismo estatal, reduciendo los altos costos cobrados actualmente por las AFP a sus cotizantes.
Tercer pilar de capitalización individual. Sin negar su existencia, la propuesta de CENDA establece que se le traspase al INP las tareas de recaudación y pago de beneficios, quedando en manos de las AFP sólo la gestión de los fondos. Como lo señalara hace unos días el economista Manuel Riesco, esta medida abaratará los costos del sistema, ya que en lo fundamental, en la actualidad el INP realiza esta función. Este ahorro, dice Riesco, obviamente iría a financiar el fondo solidario del segundo pilar. Por su parte, el monto máximo por gestionar los fondos lo debe fijar el Estado (no como ahora que es libre), lo que permitiría una competencia basada en cobros menores para atraer cotizantes. Finalmente, CENDA propone que se establezca que el grueso de los fondos sea invertido en la economía nacional y una parte en Latinoamérica, como forma de promover la integración regional.
Para terminar, dejamos planteada la inquietud acerca de la necesidad política de agitar y denunciar en la base social el negociado de las AFP. La ignorancia generalizada sobre la materia opera como el mejor mecanismo para encerrar esta temática en una discusión “técnica”, cuando en realidad se está definiendo como serán los últimos años de vida de millones de chilenos y chilenas.

CUT: Central Unitaria de Trabajadores de Chile

ANEF: Agrupación Nacional de Empleados Fiscales

CEM: Centro de Estudios de la Mujer

CENDA: Centro de Estudios Nacionales de Desarrollo Alternativo


"Por una Reforma Solidaria". Declaración de Santiago de los Académicos de Chile. Académicos de Chile
Los académicos abajo firmantes, reunidos en Santiago de Chile, en el Seminario por una Reforma Previsional Solidaria, en el marco del proceso iniciado por la Presidenta Michelle Bachelet, declaramos:
Transcurrido un cuarto de siglo desde la privatización del sistema de pensiones, sus limitaciones han emergido. Los chilenos han decidido reformarlo.
Sus beneficios se han remitido en lo fundamental a los mercados financieros y a la industria que lo administra. En parte, han alcanzado a una minoría de ingresos más elevados, pero ni siquiera ellos están exentos de problemas.
Sus carencias afectan a millones de personas. Los ahorros no alcanzan a financiar pensiones mínimas, el fisco debe subsidiar sus insuficiencias, el sistema actual otorga beneficios inferiores a los que entrega el antiguo, quedan a merced de la incertidumbre de bolsas de valores y tipos de interés. El deterioro se agrava en el caso de los hombres casados y especialmente, las mujeres.
Las redes estatales de protección mínima han resultado ineficaces para la mayoría.
Las falencias del sistema radican en su diseño, en la reducida cobertura, discriminación, e incertidumbre de sus beneficios. Antes los empresarios cotizaban, hoy son los trabajadores los que aportan su financiamiento.
Es inaceptable la pretensión de rebajar derechos adquiridos.
La reforma debe seguir otro camino. Reparar los daños causados. Reponer a toda la ciudadanía a lo menos el nivel de beneficios que otorga el sistema antiguo, y luego, mejorar los derechos de todos.
Debemos construir un sistema que tenga legitimidad. Revisar el principio sobre el cual hoy descansa de manera exclusiva. Corregir su extremo ideologismo. Aprender de las mejores prácticas internacionales. Establecer una estructura equilibrada. Sustentada en tres bases sólidas y bien articuladas.
1) Garantizar a todos los mayores el derecho humano y constitucional a un ingreso que cubra sus necesidades básicas.
Todos aportaron al engrandecimiento del país. También aquellos que poco o nada pudieron contribuir al sistema de pensiones. Felizmente, este derechos es posible financiarlos. Basta mantener hacia el futuro, el nivel de gasto público previsional que el país ha venido sosteniendo en décadas recientes.
2) Restablecer el principio solidario.
Destinar las cotizaciones a pagar pensiones. Quiénes trabajan hoy devuelven la mano a quiénes los mantuvieron ayer. Este es el sustento legitimo de los sistemas de previsión, desde sus inicios, hace más de un siglo. También en países con poblaciones de más edad. Sólo en Chile fue abolido en un acto arbitrario. El salario real promedio aumenta con el crecimiento económico. El aporte colectivo siempre crece, incluso cuando arrecian las turbulencias financieras. Un sistema solidario permite garantizar pensiones de un monto conocido, los aportes actuales son suficientes para ofrecer a todas las personas pensiones similares a las del sistema antiguo, quedando incluso un excedente. El número de adultos mayores crece moderadamente. La contribución de los empleadores deberá sumarse al pilar solidario para reparar el daño ocasionado a los mayores de hoy, especialmente a las mujeres, otorgándoles amplios beneficios futuros.
3) La capitalización individual deberá reducirse como mecanismo obligatorio.
De pilar único deberá transformarse en complementario, tal como acaece en países desarrollados. Es posible visualizar un sistema nacional estrictamente regulado, al que todos tengan derecho a afiliarse, sin tener que hacerlo a una empresa determinada. Recaudaciones, pagos y otros servicios pueden centralizarse y la gestión de los fondos dispersarse. Muchos agentes con la alternativa de un operador estatal eficiente. Los fondos, invertidos en Chile, de preferencia en instrumentos seguros y proyectos de desarrollo que beneficien a los más.
Basada en estos principios, la reforma podrá construir un nuevo sistema, solidario, moderno y duradero. Capaz de concitar un amplio consenso nacional.
Ubaldo Zúñiga Quintanilla
Rector Universidad de Santiago de ChilePresidente Consorcio de Universidades Estatales de Chile
Luis Riveros Cornejo, ex-Rector, Universidad de Chile
Jorge Arrate Mac Niven, Rector, Universidad ARCIS
Manfred Max-Neef, ex-Rector, Universidad Austral de Chile
Hugo Fazio Rigazzi, Director, Centro de Estudios Nacionales de Desarrollo Alternativo, CENDAJorge Carvajal, Rector, Universidad La República
Víctor Fajardo, Rector, Universidad de Magallanes
Emilio Rodríguez, Rector, Universidad de Tarapacá
Antonio Maurer, Prorrector, Universidad de Playa Ancha
Antonio Elizalde, Rector, Universidad Bolivariana
Juan Ruz, Rector, Universidad Academia Humanismo Cristiano
Fundación Chile 21
Centro de Estudios para el Desarrollo, CED
Centro de Estudios Diego de Medellín
Fundación Terram
Instituto de Ciencias Alejandro Lipschutz, ICAL
Patrocinaron el seminario:
Central Unitaria de Trabajadores, CUT
Confederación de Estudiantes Universitarios de Chile, CONFECH
Fundación para la Superación de la Pobreza


Manuel Riesco: el derecho a un sistema previsional solidario y legítimo. Manuel Riesco
En Chile el sistema de pensiones públicas no es para nada inefectivo, sino que por el contrario, es extraordinariamente efectivo. Cubre al 74% de los adultos mayores, con pensiones que en promedio, se acercan al 70% de los salarios medios aproximadamente. Por ejemplo, en el caso de los empleados públicos, es de $160.000. La pensión media y el salario medio del sector publico debe estar hoy entre 400 y 500 mil pesos. Si ustedes se dan cuenta, es una proporción bastante alta.El sistema público no es para nada ineficaz, ya que cubre las tres cuartas parte de los adultos mayores. De las pensiones públicas el 86 % son superiores a la mínima. En cambio, de la gente que este año va a jubilar por la AFPs, las tres cuartas parte tienen pensiones inferiores a la mínima y la mitad no alcanza a tener 2.000.000 de pesos en su cuenta y, por lo tanto, tiene pensiones inferiores a 10.000 pesos. O sea, la diferencia entre los que están en el sistema público y los que están en AFP es gigantesca. Por eso el sistema público ofrece hoy día un parámetro muy importante, un parámetro mínimo, en el sentido que la reforma no puede pretender ofrecer beneficios inferiores a lo que hoy día ofrece el sistema publico, por lo menos tienen que ser iguales.
Por eso se habla de restituir a todos los chilenos el nivel de beneficios que tiene hoy día el sistema público, y en segundo lugar, también, para que estamos con cosas, nos pone un techo, porque no es cosa de pedir cualquier cosa, sino que esta reforma tiene un objetivo muy claro. Las FF.AA, tienen $411.000, los del sistema público civil tienen $460.000. Las diferencias están claras. Preocupémonos por el problema de los que están en las AFPs, que tienen beneficios peores que los del INP, y de todas las mujeres, que están perjudicadas. Entonces, el objetivo mínimo de la reforma tiene que ser restituir a todos los chilenos al menos, el nivel de beneficios del INP.
Yo creo que el INP debe tener un limite mínimo razonable y después hay que mejorar las pensiones de todos. Ahora, creo que el tema del primer pilar es una discusión que tienen bastante acuerdo. Salvador Valdés ha mencionado que está de acuerdo que haya un pilar público que entregue las pensiones a los ancianos pobres. Gonzalo Martner ha propuesto un tema que a mi juicio es el mejor, que es efectivamente el de garantizar un derecho universal, y si se va a discriminar por algún lado, que se discrimine por arriba y no por abajo. En otras palabras, que no se discrimine de dar pensión sólo a los pobres que demuestren que son indigentes, como ocurre ahora, sino que al revés, se les dé a todos y se discrimine a los ricos, que es mucho más fácil discriminar.
Si uno toma por ejemplo personas que viven en casas que son avaluadas por más de 30.000.000 de pesos, que es el 7 % de la población, eso ya tiene una discriminación visible. Ahora, tiene que haber un mecanismo y por eso la ficha SAG, como la ficha CAS, que obliga a los pobres a mostrar que son indigentes, podríamos hacer una ficha SAG a esta señora que a lo mejor vive en una casa de 30 millones de pesos y por este motivo queda fuera del beneficio universal. Ahora si esa señora dice, “mire yo necesito esta pensión”, entonces se le dice, “mire vaya a la municipalidad, llene la ficha SAG”. Entonces, que llene la ficha y diga “mire yo vivo en esta casa, pero necesito la pensión”. ¿Saben que más?, yo sería compasivo con ella, yo le daría la pensión, no usaría con esa señora el criterio bastante cicatero, por decir lo menos, que han usado con los pobres durante todo este tiempo.
En otro plano, tengo la impresión de que también hay bastante consenso y Salvador Valdés es el que más lo ha planteado, sobre la necesidad de hacer más eficiente el sistema de AFP. Sobre las formas de hacerlo, a lo mejor puede haber otras. Nosotros estamos abiertos a cualquiera que sea más eficiente, para que así no estemos gastando nuestras cotizaciones previsionales en alimentar, como hoy día ocurre, una industria que es parasitaria. Imagínense, una industria que factura la mitad de lo que facturan las micros amarillas, si es una industria bien rasca, ¡las micros amarillas facturan el doble!, y sin embargo ¿ustedes ven a los dueños de la micros amarillas ganando 20 millones de pesos mensuales, en una oficina de 60 metros cuadrados?. ¡No pues! los jefes de las micros amarillas andan por ahí rogando que les tiren algún subsidio, porque las van a dejar afuera del negocio con Transantiago, en eso andan.
Pero acá estamos manteniendo una industria que realmente es una vergüenza, y ojo, no es sólo las AFPs, también son esas compañías de seguros coligadas. Gran parte del costo está en las compañías de seguros, no hay que olvidarse que cobraron hasta hace poco el 6% de fondo para otorgar la pensión anticipada. Es el único seguro de vida del mundo, donde la vida se paga al contado, por adelantado. En todas las otras usted toma un seguro de vida y paga en cuotas, una cuota baja todos los meses. En esta otra no, le pasa 80, 70, 60 millones de pesos de un viaje, de entrada, y después vamos a ver si se la pagan. Por ejemplo Lemax, no pagó, se quedó con los 80 millones de no sé cuántas personas que habían tomado el seguro, se las embolsó el sinvergüenza. Es un grupo donde trabajaban dos altos ex-funcionarios del gobierno, hay que decirlo, que es una vergüenza, se lo llevaron no más. ¿Y quien cargó con el muerto?, el Estado, le está pagando el 75 % de lo que antes tenían como pensión anticipada a los jubilados.
Hay un consenso nacional de mejorar las cuentas, pero sin embargo, yo quiero reiterar que lo que está en juego principalmente en esta reforma es quien se queda con el flujo de cotizaciones previsionales que se le descuentan todos los meses a los trabajadores y que en un año suman 1.9 billones de pesos, es decir, 1.9 millones de millones de pesos. Para entender lo que implica esta cifra, todas las pensiones civiles que paga el Estado cuestan 1.5 millones de pesos. Es decir, se les descuenta a los trabajadores 1.9, y las pensiones civiles que paga el INP, 1.5, y se le entrega al 74% de las actuales pensiones. O sea, las pensiones actuales publicas tienen una cobertura muy amplia. Bueno, vuelve al 1.5 y se les descuenta el 1.9 a los trabajadores, ahora, ¿quién se queda con ese flujo?, que es un flujo muy estable, que es un flujo que no sube y baja como los ascensores, como sí lo hacen los fondos de inversiones invertidos en acciones. Es decir, las pensiones que se pueden financiar con ese flujo, pueden ser definidas y no pensiones aleatorias, indefinidas, que dependan de la tasa de interés que hay en New York. Si baja la tasa de interés, le bajan las pensiones a los chilenos, si cae la bolsa, puede caer en un 70% la bolsa, y resulta que Chile es el único país que tiene la insensatez de hacer depender el 100% de las pensiones y la capitalización, es el único país. Y si la bolsa cae en un 70% resulta que los viejos van a pender el 70% de sus pensiones. Entonces, ¡por favor, ese es el problema central que hay aquí!.
Ahora este no es un problema común, porque la mayoría del país que no alcanza ni siquiera el mínimo van a corre por cuenta del Estado, sea como sea que diseñemos el plan del primer pilar. Pero para la clase media, para los trabajadores que quieren obtener una pensión proporcional o parecida a la que ganaban en su vida activa, para ellos, si no restablecemos de alguna manera el sistema de reparto, resulta que sus pensiones, además de malas, van ha ser tremendamente inciertas. Miren el mes pasado, los fondos de pensiones perdieron 2 mil millones de dólares, perdón estoy exagerando, perdieron 1.960 millones de dólares. En un mes, perdieron 2 millones de dólares. El año pasado en octubre perdieron 2.500 millones de dólares. Si toman las dos cifras, es más de lo que se cotiza en el año. Ahora, de eso no hay garantía estatal, por supuesto que no hay garantía estatal. Entonces el problema central realmente de la reforma es, repito, quien se queda con el flujo estático creciente de cotizaciones provisionales.
Fíjense que las cotizaciones previsionales crecen al 6% al año, en los últimos 15 años eran de 0.83 millones, el año 90’, hoy día son de 1.9 millones porque hay nuevos asalariados, porque el núcleo de trabajadores asalariados que cotiza crece todo los años, incluso en las recesiones. En un siglo solamente en dos ocasiones ha disminuido el ritmo de trabajadores asalariados, fue en la crisis del 30’ y la crisis de 82’. Todo el resto del tiempo siempre estuvo en crecimiento, sólo en las recesiones estuvo más lento. Entonces, no es posible absorber a todos los trabajadores que entran y la cesantía también aumenta, pero el flujo crece, y los salarios también crecen todos los años. Así, como el flujo de cotizaciones depende del número de trabajadores asalariados, los que crecen todo el tiempo, el sistema es como una vaquita lechera, que da leche todos los días. ¿Y quién se queda con esa vaquita lechera desde 1981 en Chile?.
Fíjense en la historia de todo lo que ha pasado de 1981 hasta ahora. Hasta 1981 las cotizaciones de los trabajadores se destinaban para pagar pensiones. Esto era lo que daba legitimidad a los descuentos salariales, porque eran para pagar pensiones. Así nacieron los sistemas de pensiones. Si éstos no lo inventaron los Estados, ni los “cabezones”, lo inventaron los trabajadores, en los colectivos de principios del siglo 20’, en que se descontaron parte del sueldo para pagarles pensiones “al tiro”. Es decir, siempre han tenido esa legitimidad los descuentos, porque cortaban un poco de su salario para pagar pensiones a los viejos. Como es un flujo muy estable, muy seguro, que crece más rápido que los adultos mayores, ha permitido en todos los países del mundo financiar pensiones definidas, de acuerdo a un nivel muy bueno. Este flujo ha permitido financiar los sistemas de pensiones en todo el mundo con legitimidad, con estabilidad y con un nivel bastante decente, el único país del mundo en que abolieron esto fue Chile, lo que es una insensatez.
Un mecanismo probado a lo largo de un siglo y queda abolido. La verdad que no quedó abolido, quedo embargado, porque ¿qué es lo que ha pasado con el flujo desde 1981? Hasta ahora, ¿cuál ha sido el flujo? Han sido 23 billones de pesos los que se han descontado. De estos 23 billones, se pagaron algunas pensiones. Las AFPs y las compañías de seguros coligadas, han pagado pensiones, son 130 mil pensiones a adultos mayores (el Estado paga 1 millón 300 mil pensiones). Esas pensiones que se pagaron, ¿cuánto costaron?, 4.4 billones, que descontaron de los 23 billones acumulados. Pero, ¿saben cuánto les pasó el fisco a las AFPs por concepto de bonos de reconocimiento?: 4.4 billones de pesos. Es decir, todas las pensiones las pagaron con el flujo de bonos reconocimiento, todas, hasta el último peso. Pero hasta el último peso de las nuevas cotizaciones, ¿para donde fue?. El 20% del actual fondo de pensiones fue prestado al Estado. En parte reventaron al Estado, porque con esto tuvo que financiar los bonos de reconocimiento. Pero, el 80% restante ¿Dónde está?, ¿Quién lo recibió?. Lo recibieron los principales fondos mutuos. Un 30,5% del total está invertido en el extranjero y la mitad está en 8 fondos de inversiones. Piensen en la posición que se encuentran esos. Y lo que está invertido acá en Chile, que es la mitad del total, fue en grupos privados. La mitad esta en trece grupos.
El tema es si vamos a seguir por otros 20 años, después de esta reforma, descontándoles cotizaciones a los trabajadores para pasárselos a los grupos económicos. Este es uno de los sistemas redistributivos del ingreso más regresivo que hay en el país y 23 billones de pesos es la mitad del piso. Es decir en los últimos 15 años se les ha quitado de los bolsillos de los trabajadores la mitad del PIB chileno y se le ha traspasado a estos trece grupos en lo fundamental y un tercio se le ha traspasado a cinco grupos. El punto concreto es si vamos a considerar legítimo que nos imponga más obligaciones un sistema que tiene este problema de diseño básico. Porque resulta que ellos se quedan con el flujo constante, el flujo que crece todos los años y en cambio el monto de las pensiones de la gente las dejan a la suerte de algunos de los mercados financieros. Ese es el problema de legitimidad básico. ¿Vamos a seguir con esto otros 23 años, en que el Estado avale todas las pensiones y todos los esfuerzos de los trabajadores a los bolsillos de estos señores?Tengo la impresión que para que haya legitimidad en el sistema que vamos a construir en esta reforma, al menos parte de este descuento previsional tiene que destinarse nuevamente a ir reconstruyendo gradualmente el tema de reparto, que es el sistema que le da seguridad a las pensiones. Así cada persona sabría lo que va a sacar. Eso es lo que le daría legitimidad al sistema.
***El texto corresponde a la intervención del autor en el seminario "Por una Reforma Previsional Solidaria", realizada en Santiago de Chile, el 14 y 15 de junio de 2006.

La lucha de las mujeres temporeras del campo por una mejor previsión y trato laboral. Antonio Aravena
Para nadie es un misterio que las condiciones de trabajo y de vida de las mujeres del campo, pensemos en aquellas trabajadoras temporeras vinculadas a la actividad frutícola o la agroexportación, son de una gran precariedad. Dicha situación, ciertamente, no se condice con el espectacular crecimiento económico del sector y las ganancias generadas por el negocio. En este marco, hostil y de alta vulnerabilidad, las mujeres se han ido organizando y luchando por recuperar su dignidad y sus derechos.
Las magras condiciones laborales de las mujeres temporeras de la agroexportación se expresan en distintas formas. Conversando con Alicia Muñoz, secretaria general de la Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas (Anamuri), logramos entender un poco mejor la difícil situación de las trabajadoras. Esta organización, que se encuentra preparando su Congreso Nacional, está presente a través de todo el país, incluyendo entre sus socias a trabajadoras de muy distinto tipo: campesinas, pequeñas productoras, pescadoras artesanales, recolectoras de bosque y de orilla de mar, artesanas, crianceras, asalariadas agrícolas, cultoras del folklore y de tradiciones del campo chileno. Son más de 6 mil socias las que tiene Anamuri.
Para esta organización los problemas de condiciones laborales y protección social que afectan a las temporeras han sido una permanente preocupación. Entre los principales problemas que observan en el sector se encuentran: las mujeres (también los hombres) están expuestas al despido y los abusos, en muy pocas ocasiones se les hace contrato, ganan menos salario que los hombres, no tienen lugares habilitados para almorzar y muchas veces comen en el suelo, no siempre cuentan con baños, los salarios son inestables y en ocasiones desconocidos, arriesgan su vida y la de sus hijos por el abuso de plaguicidas, existe miedo a organizarse debido a las represalias de los empleadores, están excluidas de sistemas de seguridad y protección para la vejez porque cotizan muy pocos meses en su vida laboral. En función de buscar soluciones la Anamuri ha participado en mesas de trabajo impulsadas por el gobierno, pero no han logrado los resultados esperados y, al contrario, se han quedado con la impresión que dichas instancias sólo son una estrategia para mantener controladas a las organizaciones. Las trabajadoras quieren confiar en la autoridad, pero cada vez les cuesta más. Por esta razón, la reflexión entre ellas mismas adquiere una especial importancia en términos de definir los siguientes pasos que darán.
Escarbando un poco más en la situación de las temporeras nos encontramos con distintas dificultades. En cuanto al tema de contratación es alarmante que sólo el 50% de las temporeras (son cerca de 400 mil en total) han firmado un contrato de trabajo, lo cual es ratificado por la encuesta nacional CASEN de 2003. La no-escrituración del contrato, a la vez, está relacionada con otros abusos, por ejemplo, descuento por parte del empleador de una parte de la remuneración de las mujeres para pago de cotizaciones previsionales que finalmente no se hacen efectivo (o sea, robo directo y descarado a las trabajadoras). Según la dirigente las mujeres “muchas veces trabajan sin contrato, es el primer escollo, son negociados entre el trabajador y el contratador, que puede ser un contratista, un enganchador o un mandante, hay una variedad de formalidades sobre cómo se ejerce el trabajo asalariado, es diverso y precario, de malas condiciones, de una flexibilidad laboral”. En cuanto a los salarios, en general ellos suelen estar en torno al salario mínimo. Alicia nos dice que “hay niveles que están por sobre el mínimo y otros por bajo el mínimo, es una variedad impresionante, cuando yo hablo bajo el mínimo o sobre el mínimo, ese es el grueso, porque cuando uno conversa con las trabajadoras en las empresas, algunas pagan por caja, a cuánto por caja, derrepente en el pic de la producción pagan a $12 por caja, $20 la caja, o sea es una variedad que las grandes empresas se pueden poner de acuerdo, pero cuando entramos en los matices vemos que las mujeres dependen del trabajo de la subcontratación, que es como el tráfico de la mano de obra, ahí es lo más perverso”.
Por la necesidad de mantener o aportar a económicamente a sus familias, las mujeres trabajan hasta muy avanzada edad, pero arriesgando su integridad física y hasta su vida. Así, según Alicia, a “las viejas expertas las siguen contratando, pero a migajas, a una explotación inhumana, tengo mujeres en Lo Herrera, a la salida de Santiago, setenta y tantos años la señora, seleccionando en una escalera de puras cajas plásticas, donde viene la fruta, y ella la colocaba así, a medida que iba subiendo iban colocando otras cajas para subir y estaba por allá arriba, y yo decía, si esta mujer se cae, con setenta años, no tiene ningún peso, con qué se va a atender, y probablemente si se enferma ya a la empresa no le sirve y no la toma más, con qué va a vivir, va a tener que golpear en la municipalidad para que le den la pensión asistencial y esa es la situación más injusta que puede haber, es lo más indigno para mujeres que han trabajado 30, 35, 40 años en estas empresas”.
Por otra parte, desde la fundación de Anamuri la organización ha planteado su rechazo al sistema privado de pensiones vigente en Chile y, de modo más específico, ha demandado una jubilación digna y la rebaja de la edad para jubilar. Resulta llamativo, en este marco, la propuesta que estudia la Comisión Marcel de elevar los años de jubilación para las mujeres. ¿Qué significa para estas mujeres?, ¿Puede con tres, cuatro o cinco años más de trabajo cotizar lo que no pudieron hacer en treinta?, ¿No significa esta medida una forma más de explotación de las trabajadoras en nuestro país? Y pensando en este mismo tema, pero a nivel nacional, ¿No deberían igualarse los salarios de hombres y mujeres antes de pensar en subir la edad de jubilación para éstas últimas? La Anamuri ha criticado la existencia de un sistema de pensiones no solidario, que hace que la pensión recibida por las trabajadoras al momento de jubilar dependa de sus propias cotizaciones y, por lo tanto, de lo acumulado durante su vida laboral. Como hemos dicho antes, la temporalidad del trabajo hace que las trabajadoras coticen muy esporádicamente. Además, de acuerdo a un documento de Anamuri “está comprobado que los meses de temporada de las mujeres son inferiores a los de los hombres, por lo que, en el caso de existir contrato las lagunas previsionales son aun mayores”. Es posible observar situaciones realmente dramática en la situación de las trabajadoras. Según nos relata Alicia, “uno se encuentra con mujeres que han trabajado desde que en este país se instaló el tema de las plantaciones para la agroexportación, las mismas mujeres que ahora son dirigentes en esta organización, participaron de la plantación de todos los productos de la uva fresca, que desde este país sale a los mercados extranjeros, ha habido mujeres que han trabajado una década o más en estas actividades y cuando uno revisa con qué cuenta después de 30 o 40 años de haber trabajado para las empresas, se encuentra con mujeres que no tienen nada, o sea han tenido descuentos, seguramente les dijeron te estamos descontando para la AFP, le estamos descontando para su salud, pero resulta que las mujeres tienen una mala atención de salud o no la tienen, y no tienen recursos en la AFP o en el INP, porque las empresas nunca le impusieron, entonces las mujeres tienen 35 años en la empresa, dicen trabajé tanto, hoy día no me contratan porque estoy enferma, quiero jubilarme, pero no tengo más que 500 mil pesos de ahorro”. Existe una “deuda histórica” con las trabajadoras en materia de derechos laborales y seguridad social. Los cambios que están en juego en la reforma previsional que se discute actualmente, siendo importantes, no dan cuenta de todos los problemas que existen en el sector. En primer lugar, porque la seguridad social de las trabajadoras tiene que ver con muchos otros factores y no sólo con la previsión. Es necesario mejorar los salarios, las condiciones de trabajo, el acceso a salud y seguridad en el trabajo, la regulación a los contratistas, etc. Finalmente, y esto cabe pensarlo también en el plano nacional, no podemos desconocer que tras la discusión de la reforma subyace un debate mucho más sustantivo todavía relacionado con la forma en que se distribuye la riqueza en Chile. Este tema no puede ser dejado de lado y tiene que ser instalado con más fuerza aún en el debate público nacional. ¿Cuánto reciben los trabajadores por su contribución al crecimiento del país?

Sernam y Senama lanzan campana "Atrévete a dar nuevos pasos"

Lunes 6 de Octubre de 2008
Fuente :Orbe
Se pretende llamar a la opinión pública a valorar la sabiduría, el trabajo y el aporte de las adultas mayores a la sociedad.
SANTIAGO.- La ministra del Servicio Nacional de la Mujer, Sernam, Laura Albornoz, en conjunto con la directora del Servicio Nacional del Adulto Mayor, Senama, Paula Forttes, lanzaron la campaña nacional de para las adultas mayores “Atrévete a dar nuevos pasos", cuyo propósito es que las mujeres de la tercera edad se vinculen activamente a la vida laboral, social y económica del país.
A través de esta iniciativa se busca legitimar y visualizar una imagen de adulta mayor independiente activa e integrada a la vida social y política.
La campaña “Atrévete a dar pasos nuevos” tiene como objetivo mostrar los distintos roles asumidos por las adultas mayores, para lo cual se entregará información a las mujeres mayores respecto de la oferta pública disponible para ellas.
De esta manera, se pretende llamar a la opinión pública a valorar la sabiduría, el trabajo y el aporte de las adultas mayores a la sociedad.
En la ocasión, Senama dio a conocer el primer estudio “Estadísticas sobre las Personas Adultas Mayores: Un Análisis de Género", que entrega información sobre las brechas basadas en relaciones de género que afectan a la población adulta mayor en nuestro país en los ámbitos de trabajo, ingresos, salud y vivienda.
Esta actividad se enmarca en las celebraciones de “Octubre, Mes de los Grandes", que Senama realiza en todo el país, cuyos detalles se encuentran disponibles en la página web de la institución, www.senama.gov.cl.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Octubre, Mes del Adulto Mayor Maipú

Octubre, Mes del Adulto Mayor
lunes, 29 de septiembre de 2008
Una serie de actividades organizará nuestro municipio para celebrar el mes del adulto mayor. La invitación está dirigida a todos nuestros abuelitos, quienes son parte fundamental del progreso y desarrollo de nuestra comuna. Mayores informaciones: Casa del Adulto Mayor, Av. San Martín Nº 1975, teléfono: 534 5468.
1º de octubre / 12 hrs. / Misa Templo Votivo de Maipú
3 de octubre / 16 hrs. / Show Bailable / Piscina Municipal

A lo largo de toda nuestra historia, los adultos mayores han realizado un importante y valioso trabajo en beneficio del progreso y desarrollo de Maipú. Sus capacidades para generar redes y su entusiasmo para llevar a cabo cada uno de sus proyectos, son algunas de las características que identifican a los más de 32 mil adultos mayores que viven en nuestra comuna.

A través de la Oficina del Adulto Mayor, nuestro municipio ha desarrollado una serie de proyectos e iniciativas que buscan beneficiar a cada uno de ellos, a partir de un trabajo mancomunado y en equipo, en un verdadero abrazo fraterno y solidario.

Este trabajo se ha reflejado en diferentes programas, entre ellos el aumento del número de subvenciones, y el fortalecimiento de la red social que se expresa en una población activa de 4440 personas, inscritas en 148 clubes de adultos mayores, que dan vida a 2 uniones comunales.
Pero hay más. Con el masivo respaldo de nuestros adultos mayores, nuestra Área Temática ha llevado a cabo un sinnúmero de actividades, entre ellas, la celebración de los aniversarios de los clubes de adultos mayores, programas de turismo social, reuniones con los dirigentes sociales; el Mes del Adulto Mayor que celebraremos durante octubre, visitas a terreno, además de la entrega de 118 talleres municipales que buscan potenciar los talentos artísticos, culturales y recreativos.

1º de octubre / 12 hrs. / Misa Templo Votivo de Maipú
3 de octubre / 16 hrs. / Show Bailable / Piscina Municipal

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Actualidad

TEMAS DE ACTUALIDAD

El empoderamiento de adultos mayores organizados en la búsqueda de un nuevo contrato social: experiencias del Banco Interamericano de Desarrollo y la Red Tiempos

Empowering older adults who are organized to search for a new social contract: experiences of the Inter-American Development Bank and Red Tiempos.

Es bien conocido que la baja prioridad que se da a la vejez en las políticas nacionales obliga a los adultos mayores a depender más de su propio esfuerzo, organización y protagonismo, así como del apoyo solidario de la familia y de la comunidad, para satisfacer sus necesidades básicas.
La sociedad civil vinculada a la vejez en América Latina y el Caribe —tanto las organizaciones de adultos mayores como las dedicadas a servicios específicos para este segmento de la población— desempeña un importante papel en la defensa de sus intereses y en la batalla por lograr que la sociedad y los propios adultos mayores tengan más conciencia de los problemas que enfrentan las personas de mayor edad. Además, llenan muchos vacíos que aún subsisten en la oferta de servicios públicos dirigidos a los adultos mayores. En todos los países de América Latina y el Caribe, los adultos mayores organizados han demostrado su activismo ante el Estado y sus posibilidades, capacidad y fuerza como conductores y protagonistas de su propio desarrollo y bienestar. Los aportes materiales, intelectuales y espirituales que hacen a sus familiares y a la sociedad —como jefes de familia, líderes comunitarios y trabajadores productivos— son expresiones palpables de ese potencial.
Aunque se desconoce el número exacto de agrupaciones y redes de adultos mayores en América Latina y el Caribe, solo en cinco países sudamericanos (Argentina, Chile, Colombia, Perú y Uruguay) funcionan más de 30 000 organizaciones de este tipo, agrupadas en no menos de 1 000 redes (1–3). Entre estas organizaciones hay clubes barriales y municipales de adultos mayores, asociaciones gremiales de jubilados, grupos artísticos, organizaciones de abogacía y cabildeo, agrupaciones políticas y organizaciones culturales y de turismo. En varios países de la Región se han establecido consejos nacionales de adultos mayores (por ejemplo, en Argentina, Brasil y Costa Rica) y se ha logrado la aprobación de leyes que refrendan derechos y beneficios específicos para las personas de mayor edad (por ejemplo, en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Costa Rica y Perú). Su presencia y beligerancia —a veces con el apoyo de las defensorías del pueblo— siguen siendo fundamentales para velar por el cumplimiento de las leyes vigentes y eliminar la discriminación por razones de edad.
En los países centroamericanos también hay redes de organizaciones de adultos mayores. La Asociación Gerontológica Costarricense (AGECO) agrupa 10 redes provinciales con más de 100 organizaciones de base (Z. Esquivel, comunicación personal, 2004). Por su parte, la Asociación Nacional del Adulto Mayor de Honduras (ANAMH) cuenta con cincuenta agrupaciones afiliadas y el apoyo de la Red Nacional Hondureña de Adultos Mayores (RENHAM), una organización no gubernamental (ONG) dedicada a trabajar a favor de los adultos mayores (J. Torres y G. Gaviria, comunicación personal, 2004). En Nicaragua, la Fundación Universidad de la Tercera Edad (FUNITE) ha organizado 13 agrupaciones de adultos mayores en distintas ciudades del país y –aun cuando no todas se encuentran activas— operan junto a otras organizaciones, como la Fundación Nicaragüense para el Envejecimiento (FUNIVE), la Asociación Nicaragüense de Jubilados y la Asociación de Jubilados del Sector Salud (AJUSS), entre otras (H. López, comunicación personal, 2004). En El Salvador funcionan ocho organizaciones de base de adultos mayores y 42 entidades que ofrecen servicios a este sector de la población, aunque en la actualidad no están agrupadas en una red que coordine sus esfuerzos (S. Artola, comunicación personal, 2004). En la República Dominicana, la Red por una Vejez Digna agrupa alrededor de 12 organizaciones (R. Pereyra, comunicación personal, 2004).
Sin embargo, las acciones y la propia existencia de estas organizaciones y redes se ven afectadas por debilidades gerenciales y financieras y por los bajos niveles de participación observados en algunos países como Chile (14%), Argentina (menos de 30%), Uruguay (alrededor de 25%) o Perú (incipiente). Además, carecen de apoyo gubernamental, lo que limita el ejercicio pleno de los deberes y derechos ciudadanos de los adultos mayores. Más importante aun, estas restricciones frenan la concertación de un nuevo contrato social intergeneracional que consagre las nuevas reglas de convivencia exigidas por el cambio demográfico que estamos viviendo.
Se puede vislumbrar un pacto solidario entre generaciones que amplíe el capital social colectivo y defina un equilibrio más justo entre los derechos y los deberes ciudadanos de todos los grupos de edad, tanto de los niños como de los jóvenes y de los adultos de mediana y mayor edad. Para los grupos organizados de adultos mayores, este pacto solidario implica ir más allá de la denuncia y de la reivindicación, y asumir un papel activo en la solución de sus propios problemas y necesidades. Es precisamente el cumplimiento de esos deberes cívicos lo que les daría mayor fuerza moral para exigir, negociar y lograr —en consenso con el Estado y con otros actores sociales— más apoyo para la población de mayor edad. Entre los compromisos que se pueden alcanzar está, por ejemplo, que los adultos mayores adopten un estilo de vida más saludable e independiente que les permita continuar haciendo aportes productivos, tanto en el ámbito laboral como social. Por su parte, el resto de la sociedad se podría comprometer a conocer mejor a los adultos mayores, a apreciarlos, tratarlos y aceptarlos como una fuerza social, económica, cultural, educativa, ética y política, y a eliminar la discriminación por razones de edad. Un pacto de estas características traería consigo una nueva cultura de vida para todos y una vejez fructífera, digna, activa, productiva y saludable para todas las personas.
Ante las debilidades descritas, es urgente y oportuno tomar medidas para vencer las limitaciones que impiden transformar estos grupos y redes en organizaciones prósperas, dinámicas y autosostenibles, capaces de asumir —junto con otros elementos de la sociedad civil y del Estado— mayores responsabilidades y protagonismo en la tarea de garantizar la vigencia de su propia ciudadanía.

PROYECTO RED TIEMPOS
En este contexto, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) decidió financiar un proyecto presentado por la Red Tiempos y sus filiales en Argentina, Chile, Perú y Uruguay y otras entidades públicas de esos países. Esta iniciativa, que se puso en marcha en el año 2002, tenía como propósito incrementar la afiliación, capacidad e influencia de las redes y organizaciones participantes con miras a fortalecer la demanda, la oferta y la gestión de programas que atienden a las necesidades de las organizaciones de adultos mayores y de sus miembros. Para ello se contó con una donación de US$ 750 000,00 del Fondo Especial Japonés, administrado por el BID, que se sumó al equivalente de US$ 330 000,00 aportados en especie por las organizaciones participantes. Este apoyo se aprobó en el marco de la Agenda para el Envejecimiento Exitoso, del BID, que con la consigna de "digno, activo, productivo y saludable" apoya especialmente líneas de acción dirigidas a: 1) promover una nueva cultura de la vejez y un nuevo contrato social intergeneracional; 2) fortalecer las redes y las organizaciones de adultos mayores, su participación e inserción social; 3) formular e implantar políticas y programas públicos y privados que apoyen el buen envejecimiento; 4) fortalecer la seguridad económica de los adultos mayores más vulnerables, especialmente el acceso a empleos, a acciones de apoyo y a créditos para iniciativas propias; 5) promover y facilitar espacios públicos y viviendas acogedoras, seguras y accesibles; y 6) ayudar a los ancianos a conservar la autonomía física y mental y promover el envejecimiento en el hogar.
El objetivo general del proyecto Red Tiempos es contribuir a reducir la pobreza y a mejorar la calidad de vida de los adultos mayores de bajos ingresos. Para ello promueve la participación de estos en organizaciones y redes que los ayuden a satisfacer sus necesidades básicas y a mejorar su integración social y económica.
Este proyecto trabaja específicamente para establecer una red regional de organizaciones vinculadas a los adultos mayores que brinde asistencia técnica, capacitación y otros servicios dirigidos a mejorar la capacidad de las redes nacionales participantes. A escala nacional, los objetivos del proyecto son: a) fortalecer las organizaciones afiliadas en materia de gestión, oferta de servicios, control de proyectos y captación de nuevos miembros; b) coordinar con instituciones públicas el trabajo dirigido a mejorar la atención de los adultos mayores; c) recaudar fondos que garanticen la continuidad de los servicios que prestan a sus afiliados; y d) promover en sus respectivos países actitudes sociales positivas hacia los adultos mayores, así como estilos de vida saludables y políticas conducentes a una vida activa, productiva y sana en los adultos mayores pobres. La Red Tiempos apoyó la elaboración de proyectos de apoyo a las acciones anteriores que pudieran recibir financiamiento del BID.
La Red Tiempos y las redes nacionales
La Red Tiempos, creada en 1996 bajo el auspicio de Caritas, está afiliada a la red mundial Help-Age Internacional. Actualmente está compuesta de 13 redes que agrupan a más de 200 organizaciones de adultos mayores o dedicadas a su servicio en 11 países (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Honduras, Nicaragua, Perú, República Dominicana y Uruguay).1 La Red Chilena de Programas para el Adulto Mayor proporciona la sede temporal, aunque la presidencia y las funciones de secretaría general son rotativas.
En la creación del proyecto participaron seis redes u organizaciones nacionales que se describen brevemente a continuación.
Argentina. La Red Mayor, creada con el apoyo de este proyecto bajo la tutela de la Fundación ISALUD, de la Argentina, reúne cerca de 60 organizaciones y redes y cuenta con un periódico (Lazos) que cumple una función estratégica como vehículo de comunicación entre la población argentina de mayor edad. La Fundación ISALUD es una organización no gubernamental creada en 1991 y acreditada como tal por las Naciones Unidas y por el Centro Nacional de Organizaciones Comunitarias de la Argentina (CENOC). La Fundación impulsa estos esfuerzos en la Argentina a través del Instituto Universitario ISALUD, que ofrece un postgrado en gerontología y desarrolla proyectos de gestión y de servicios a la comunidad.
Chile. La Red Chilena de Programas para el Adulto Mayor (RCPAM), creada en 1994, está constituida por 14 entidades (dos universitarias, tres religiosas, dos de adultos mayores, un centro de formación profesional y seis ONG) que operan en las 13 regiones del país. Desde que se creó la Red Tiempos, la RCPAM opera ad hoc como su secretaría permanente, pero se espera que alguna de las redes afiliadas de otro país tome esa responsabilidad en 2005. En el proyecto también participó el Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA) —antes Comité Nacional del Adulto Mayor— del Ministerio Secretaría de la Presidencia, que desde 1995 coordina con éxito los sectores y actores sociales vinculados con los adultos mayores. El SENAMA ofreció capacitación a dirigentes de organizaciones de adultos mayores y funcionarios de los gobiernos regionales en Chile.
Perú. La Mesa de Trabajo de ONG y Afines sobre Personas Adultas Mayores (MTOAPAM) cuenta con nueve redes y 11 entidades afiliadas en Perú, tanto de agrupaciones de adultos mayores como de organizaciones dedicadas a su servicio. Trabajó activamente con el gobierno en la elaboración de los Lineamientos de Política para Personas Adultas Mayores, promulgados en el año 2000. En Perú también funciona el Consorcio Envejecimiento y Desarrollo, que agrupa cuatro ONG dedicadas a los adultos mayores en ese país.
Uruguay. Desde 1991, el Centro Interinstitucional de Colaboración con el Adulto Mayor (CICAM), con el apoyo del Banco de Prevención Social y de otras organizaciones nacionales, realiza cursos y actividades de diferente índole y tiene un servicio de "teléfono solidario" que da apoyo a personas mayores que se sienten solas. Cuenta con 420 socios y 75 voluntarios y está vinculado a la Red Nacional de Adultos Mayores del Uruguay (REDNAMU). En el proyecto participa también el Banco de Previsión Social, que completó un ciclo de capacitación para dirigentes y voluntarios de unas 400 organizaciones que trabajan con esa entidad estatal en la prestación de servicios a la población uruguaya de mayor edad.

ACTIVIDADES Y PRODUCTOS ESPERADOS
El proyecto Red Tiempos ha financiado actividades de asistencia técnica y de capacitación en los países participantes y se prevé que, como resultado de este esfuerzo, al finalizar el proyecto en abril de 2005 se hayan alcanzado los siguientes resultados:
A nivel regional y subregional
1.Plataformas fortalecidas y autosostenibles de servicios (generación y diseminación de información sobre buenas prácticas, asistencia técnica y capacitación) que ayuden a las redes nacionales afiliadas. Las redes nacionales, por su parte, deben crear plataformas y servicios similares para apoyar a las organizaciones nacionales y locales que las integran y fortalecer su capacidad de:
• captar nuevos miembros
• mantener su gestión estratégica y liderazgo
• elaborar y gestionar nuevos proyectos
• coordinar el trabajo con organismos públicos
• recaudar fondos
• promover estilos de vida y políticas para el envejecimiento digno, activo, productivo
y saludable en la sociedad
• formar gestores para el desarrollo de microempresas donde trabajen adultos mayores
• crear servicios informativos en el sitio de la Red Tiempos en Internet
2.Más de 3 000 organizaciones para adultos mayores de bajos ingresos (en Argentina, 450; en Chile, 2 000; en Perú, 200; en Uruguay, 500) con la capacidad de desarrollar, ofertar y gestionar proyectos y servicios para adultos mayores, así como de recaudar fondos y de mejorar el acceso de los adultos mayores miembros de esas organizaciones a los servicios esenciales
3.Mayor capacidad de coordinación entre las organizaciones participantes y los órganos del Estado.
4. Entidades coordinadoras estatales fortalecidas por lo menos en dos países participantes, mientras un tercero debe contar con una propuesta para mejorar la coordinación.
5.Cuatro proyectos dirigidos a mejorar la situación de los adultos mayores pobres (tres perfiles de proyecto y una propuesta de préstamo) que pudieran ser presentados al BID.
En los países participantes
Como resultado de las consultorías realizadas y de la capacitación de personal, las redes nacionales vinculadas a los adultos mayores en los países que participan en el proyecto deben tener mayores posibilidades de coordinación con los organismos del Estado. El trabajo debe estar dirigido no solo a mejorar su capacidad de liderazgo en la sociedad, sino también a desarrollar sus posibilidades de encargarse de organizaciones sociales, planificar y administrar proyectos y servicios, elaborar y diseminar información, mantener programas de enseñanza permanente y de capacitación laboral, apoyar microempresas, trabajar como voluntarios, mejorar la alimentación, las condiciones de vivienda y la atención domiciliaria de los adultos mayores, impulsar la teleasistencia —por ejemplo, la ayuda a domicilio por vía telefónica o por Internet, o el empleo de aparatos especializados como los utilizados para medir la presión arterial a distancia y los desfibriladores por control remoto, entre otros—, programar actividades socioculturales y recreativas de buena calidad y llevar a cabo actividades de asesoría legal, entre otros aspectos. Además, las redes y organizaciones nacionales de apoyo a los adultos mayores deben estar en condiciones de elaborar nuevas propuestas de proyectos que permitan dar continuidad al trabajo desarrollado. Los resultados esperados en los diferentes países participantes son:
En Argentina:
· Contar con una nueva red nacional de redes y organizaciones de adultos mayores de bajos ingresos (Red Mayor), 40 organizaciones fortalecidas y 10 nuevas organizaciones habilitadas para ofrecer servicios en las áreas descritas
· Contar con seis consejos provinciales de adultos mayores, como espacios de reflexión e intercambio de experiencias y de concertación de intereses con el Gobierno para el diseño, la planificación y la ejecución de políticas, estrategias y acciones dirigidas a apoyar a los adultos mayores y a sensibilizar a la comunidad acerca de sus posibilidades
· Presentar dos estudios y perfiles de entidades privadas al BID
En Chile:
· Contar con 2 000 dirigentes adultos mayores capacitados por el SENAMA y la RCPAM, incrementar la afiliación mediante una campaña de captación de nuevos miembros
· Tener siete comités regionales de adultos mayores fortalecidos y 350 funcionarios de gobiernos regionales capacitados en materia de gestión descentralizada, captación de fondos para el financiamiento de las iniciativas, mecanismos de coordinación multisectorial y diseño de políticas en apoyo a los adultos mayores
· Presentar al BID una propuesta de préstamo
En Perú:
· Fortalecer la Mesa de Trabajo de ONG y Afines sobre Personas Adultas Mayores (MTOAPAM) como red nacional, contar con 200 dirigentes de organizaciones de adultos mayores capacitados en gestión organizacional, estrategias implantadas de mercadeo social y captación de nuevos miembros
· Lograr el consenso sobre un plan nacional de acción para personas mayores y difundirlo mediante el Ministerio de Promoción de la Mujer y del Desarrollo Humano (PROMUDEH) y la MTOAPAM
· Contar con un estudio y un perfil de proyecto de continuidad
En Uruguay:
· Capacitar a 200 dirigentes de las redes nacionales de adultos mayores, a 600 dirigentes voluntarios y a 380 dirigentes comunitarios de zonas empobrecidas
· Contar con una red nacional de 429 organizaciones activas bajo la tutela del Banco de Previsión Social
· Fortalecer el CICAM y la REDNAMU, contar con dirigentes de 70 organizaciones de adultos mayores capacitados y con un banco de proyectos
· Capacitar a 30 técnicos del Banco de Previsión Social en la promoción del voluntariado, la gestión de servicios sociales y la formulación de proyectos; contar con voluntarios capacitados y con un estudio que identifique las alternativas de coordinación entre las organizaciones públicas y la sociedad civil de adultos mayores
· Preparar un estudio y un perfil de proyecto de continuidad

RESULTADOS Y EVALUACIÓN
El proceso evaluativo final de los resultados del proyecto Red Tiempos, programado para abril de 2005, verifica los avances logrados en cada una de las metas propuestas. Además, debe analizar su impacto en las políticas y prácticas de las entidades públicas y privadas vinculadas con la población de adultos mayores en los países participantes y en la Red Tiempos en su conjunto. En este proceso, la evaluación se concentrará en los cambios esperados en cuanto a la proporción de ciudadanos de bajos ingresos que forman parte de los grupos beneficiarios del proyecto, la capacidad estructural y la sostenibilidad de las redes y organizaciones participantes. También debe evaluar el grado de satisfacción de los beneficiarios finales (miembros y usuarios) con los resultados alcanzados por las mismas. Se anticipa que el ciclo de evaluación será parte de un plan estratégico para mejorar la Red Tiempos, en el que deberán participar todas las redes que forman parte de ella.
De las experiencias desarrolladas hasta la fecha se puede afirmar que los participantes en el proyecto han percibido como productos de valor:
· la internalización de una visión "empresarial" que está cambiando los estilos y las estrategias para conducir sus redes
· la articulación con grupos que tenían poca comunicación entre sí o que no se conocían
· la vinculación de organizaciones del interior de los países participantes
· la creación de habilidades para elaborar propuestas de nuevas iniciativas y crear "bancos de proyectos"
· la valoración de la promoción social —como herramienta de trabajo— del liderazgo de las organizaciones de adultos mayores o que trabajan con ese grupo poblacional
· la constitución de nuevas redes y la renovación o sustitución de las redes débiles o inoperantes
Entre las lecciones aprendidas durante la marcha del proyecto se destaca la necesidad de modificar la idea original de tener una secretaría permanente (central) de la Red Tiempos con una plataforma única de servicios, y pasar a una plataforma descentralizada con ofertas diferenciadas generadas por las distintas redes nacionales que se especializarían en temas específicos. Así, se espera que el apoyo desde Argentina se concentre en la gestión de organizaciones y proyectos, desde Chile en la recaudación de fondos, desde el Perú en la gestación y apoyo de microempresas de personas mayores, y desde Uruguay en la promoción social.
En conclusión, los resultados obtenidos hasta el momento demuestran que el camino de empoderar a la sociedad civil de adultos mayores puede llevar a la inserción socioeconómica y ciudadana de los adultos mayores y a aumentar su participación directa en la tarea de propiciar y pactar con el resto de la sociedad el Nuevo Contrato Social Intergeneracional que exige la nueva etapa de desarrollo y configuración demográfica en que vivimos.
Argentina: Red Mayor; Bolivia: Mesa Defensa del Anciano y Consejo de Venerables Ancianos; Brasil: Centro Internacional de Envejecimiento Saludable; Chile: Red Chilena de Programas para el Adulto Mayor; Colombia: Red Colombiana de Envejecimiento Activo y Digno; Ecuador: Red Ecuatoriana de Instituciones Gerontológicas; Honduras: Red Nacional Hondureña de Adultos Mayores; Nicaragua: Fundación Universidad Nicaragüense de la Tercera Edad; Perú: Consorcio Envejecimiento y Desarrollo, Mesa de Trabajo de ONG y Afines Sobre Personas Adultas Mayores, Red Horizontes Villa; República Dominicana: Red por una Vejez Digna; Uruguay: Centro Interinstitucional de Colaboración con el Adulto Mayor.

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